NO FALLAN

Los alfajorcitos de Jimena Monteverde: el clásico irresistible que todos quieren probar

Jimena Monteverde compartió su receta más famosa: unos alfajorcitos suaves, mantecados y rellenos de mucho dulce de leche. El clásico argentino que todos quieren tener en su mesa.

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Escrito en COCINA el

En la cocina de Jimena Monteverde hay muchas recetas que conquistan, pero si hay una que se lleva todos los aplausos (y los suspiros) son sus alfajorcitos caseros, esos bocaditos dulces que se convirtieron en un emblema de sus tardes de cocina y en una receta que jamás pasa de moda.

Con ese equilibrio justo entre lo casero y lo gourmet, los alfajorcitos de Jimena tienen una masa suave, delicada y mantecosa que se deshace apenas la mordés, y un relleno generoso de dulce de leche repostero que los vuelve completamente irresistibles. Jimena suele decir que “son un clásico que nunca falla” —y razón no le falta— porque cada vez que los comparte en redes, la receta se vuelve viral y los mensajes se multiplican pidiéndole más.

Un clásico argentino con el toque Monteverde

La receta es simple, accesible y con ingredientes que seguro tenés en casa: manteca, azúcar, vainilla, huevo, harina y, por supuesto, mucho dulce de leche.
El secreto, según Jimena, está en respetar los tiempos de frío. Primero, formar la masa, dividirla en partes, estirarla entre papel film y dejarla descansar en la heladera. Luego, cortar las tapitas y pasarlas un rato por el freezer antes del horno: ese detalle es clave para lograr la textura perfecta, crocante por fuera y suave por dentro.

Horneadas a temperatura justa —unos 200 °C durante 12 minutos—, las tapitas quedan con un tono apenas dorado y un perfume que llena toda la cocina. Después, solo queda lo mejor: rellenarlas con dulce de leche repostero (y cuanto más, mejor). Un toque final de azúcar impalpable hace que queden tan lindas como deliciosas.

Perfectos para regalar, vender o acompañar un café

Jimena siempre resalta que esta receta tiene algo mágico: funciona en todos los contextos. Son ideales para regalar, para vender (porque duran perfectos varios días) o para disfrutar con un cafecito a media tarde. Tienen ese aire artesanal que enamora, pero también el sabor de las cosas simples y bien hechas.

No hay quien los pruebe y no se rinda ante ellos. Estos alfajorcitos ya son parte del universo dulce de Monteverde, un clásico argentino que combina ternura, sabor y tradición.

“Mis alfajorcitos más famosos y pedidos”, los presenta ella, con una sonrisa y el toque de siempre. Y sí, cada mordida lo confirma: son esos sabores que te devuelven a lo simple, a lo rico, a lo de casa.