En el universo de la cocina casera, hay recetas que conquistan por su sabor y otras que se vuelven virales por su historia. Y si hay alguien que sabe unir ambas cosas es Maru Botana, la chef más querida de la tele argentina, que volvió a marcar tendencia con un postre simple, cremoso y absolutamente irresistible: su flancito peruano.
Sí, así como suena: un flan con inspiración peruana, de textura suave, sabor casero y ese toque dulce que reconforta el alma. En los últimos días, la receta empezó a circular en redes y a multiplicarse en cocinas de todo el país. Varias figuras conocidas se animaron a replicarlo, compartiendo sus versiones en stories y confirmando lo que ya es un hecho: este postre se volvió el nuevo favorito del momento.
El secreto del éxito: simple, rápido y con sabor a hogar
A diferencia del flan tradicional, el flancito peruano se prepara con leche evaporada y leche condensada, una combinación que le da una cremosidad única y ese dulzor justo que conquista al primer bocado. Maru lo presenta como una receta de esas que se hacen con pocos ingredientes, sin complicaciones y con resultados de pastelería.
La base es sencilla, pero el resultado es perfecto. Lo más importante, según la cocinera, es no batir demasiado la mezcla, sino integrarla a mano para mantener esa textura sedosa tan característica.
Así se hace el flancito peruano de Maru Botana
Ingredientes:
- 250 g de leche condensada
- 500 g de leche evaporada
- 3 huevos
- 2 cucharadas de esencia de vainilla
- Para el caramelo:
- 120 g de azúcar
- ¼ taza de agua
Preparación:
- Primero se prepara el caramelo directo en la flanera, dejando que el azúcar y el agua se fundan hasta lograr ese color dorado perfecto que define todo buen flan. Una vez listo, se retira del fuego y se deja enfriar apenas.
- En otro recipiente, se mezclan las leches con los huevos y la vainilla, a mano, sin batidora, con movimientos suaves para no incorporar aire. Se vuelca la preparación sobre el molde acaramelado y se lleva al horno a 170°C durante unos 40 minutos, preferentemente a baño María para lograr una cocción pareja.
- El resultado: un flan suave, cremoso y con un perfume a vainilla irresistible, que se desmolda fácilmente y se disfruta tanto solo como acompañado de dulce de leche o crema batida.
Un clásico con espíritu nuevo
Maru Botana define este flancito como “un postre fácil, delicioso y lleno de amor”. Y tiene razón. En tiempos en que todos buscan recetas prácticas pero con ese toque casero, su propuesta combina lo mejor de dos mundos: el sabor tradicional de la pastelería de siempre y la suavidad característica de la repostería peruana.
Quizás por eso tantas famosas —desde influencers hasta chefs— se sumaron a la tendencia y compartieron sus propias versiones del flancito. Es simple, rápido y perfecto para cualquier ocasión: una merienda, una comida familiar o un antojo dulce después de la cena.
El secreto, como siempre, está en los detalles: el punto justo del caramelo, la paciencia del horno y ese toque de cariño que Maru logra transmitir en cada receta.
Porque más allá de modas o virales, hay postres que nos hacen sentir en casa. Y este flancito, con su textura aterciopelada y su sabor inconfundible, es exactamente eso: una cucharada de dulzura y nostalgia, servida con una sonrisa.