Si combinamos papas, panceta y queso pensamos en un snack, pero con esta receta estos sabores tan populares se convierten en un budín cremoso, listo para hundir la cuchara sin pensar en las calorías y que puede estar listo siguiendo las instrucciones en menos de una hora, sin preparaciones complicadas. ¡Es un éxito seguro! Se come calentito, recién salido del horno. Podemos armarlo en un molde con tubo central ( como para flan) o en una fuente. La receta es de la influencer gastronómica italiana Teresa Cante.
Necesitamos:
- Papas cocidas ( con o sin cáscara) sin sal, 600 g aprox.
- Panceta ahumada cortada en fetas finas ( unos 200 g)
- Salsa bechamel liviana, preparada con 1/2 litro de leche
- Queso cuartirolo, pategras, Mar del Plata 400 g
- Hierbas aromáticas ( opcional)
- 2 cdas. de queso rallado
Cocinar las papas hasta que no ofrezcan resistencia al pincharlas. Cortarlas en rodajas de 1/2 cm.
Envolver cada rodaja en una feta de panceta. Ir colocándolas en la fuente para horno elegida, en sentido vertical, una al lado de la otra.
Cortar el queso en fetas finas e intercalarlo entre las papas envueltas. Si lo deseamos, podemos ahora condimentar con hierbas ( orégano, romero, perejil, etc)
Volcar con cuidado la salsa bechamel caliente sobre toda la preparación, y espolvorear con queso rallado.
Llevar a horno precalentado a 200°C ( medio fuerte) entre 25 y 30 minutos, hasta que se dore bien la superficie.
¡Y ya está listo este budín sabrosísimo!