Con cualquiera de las variedades de zapallo podemos preparar un pan dorado, de miga suave y húmeda, perfecto para cualquier comida del día. Los panes de calabaza pueden ser dulces o salados, saborizados... Siempre quedan exquisitos. En plena época de estas hortalizas, dan ganas de ya poner uno en el horno.
Existen muchas recetas de pan de calabaza. Esta en especial tiene la ventaja de que no necesita amasado.
Los ingredientes para un pan grande son:
- 3 Tazas de harina integral
- 1 cdta de sal
- 10g de levadura seca
- Queso rallado a gusto ( opcional para un sabor salado)
- 1 pizca de azúcar ( o 3 cdas. si queremos un pan dulce)
- 1 taza de puré de zapallo cocido
- 1 huevo
- 1/4 Taza de aceite
- Agua tibia c/n (aprox 2 Tazas)
- Semillas de calabaza y especias ( opcional)
En un bowl bien amplio poner el harina con la sal y el azúcar y mezclar. Añadirle la levadura, el queso, el huevo, el aceite y el zapallo cocido, para enseguida mezclar. Luego incorporar de a poco el agua tibia, hasta obtener una pasta bastante fluida.
Si deseamos un pan especiado, podemos añadir canela, una pizca de clavo de olor, o de jengibre, etc.
Llevar la mezcla a una budinera grande enmantecada. Cubrirla con un film y dejar levar una hora.
Precalentar el horno a 180°C y hornear el pan de calabaza ya sin el film y con algunas semillas de calabaza por encima y es de nuestro agrado, unos 45 minutos, hasta que se vea dorado y firme.
Es conveniente desmoldar el pan sobre una rejilla para que no se humedezca, y dejarlo enfriar para cortarlo y disfrutarlo.