Preparar pan casero puede parecer una tarea complicada, pero no tiene por qué serlo. Existe una receta súper fácil, con solo 3 ingredientes, que no requiere amasado, batidora ni experiencia previa en la cocina. Ideal para quienes buscan una opción casera, económica y sin conservantes, este pan esponjoso y sabroso se convierte en una solución perfecta para el desayuno o la merienda.
Lo mejor de esta receta es que no hay que amasar. Solo se mezclan los ingredientes, se deja reposar y se cocina. El secreto está en dejar que la masa leve sola, gracias a la acción de la levadura y el tiempo. Con paciencia y unos simples pasos, se puede lograr un pan de miga suave y corteza crocante, ideal para comer tibio con manteca, dulce o lo que tengas a mano.
Ingredientes:
- 500 g de harina común (000)
- 1 cucharadita de sal
- 5 g de levadura seca (o 15 g de levadura fresca)
- (Y entre 300 y 350 ml de agua tibia, si querés considerarlo como un cuarto ingrediente opcional)
Paso a paso:
- En un bowl grande, colocá la harina, la sal y la levadura. Agregá el agua de a poco y mezclá con una cuchara de madera o tus manos hasta que se integre.
- Tapá el bowl con un repasador y dejá reposar entre 8 y 12 horas a temperatura ambiente. La masa crecerá y se llenará de burbujas.
- Volcá la masa sobre una fuente aceitada (o con papel manteca), doblala suavemente sobre sí misma unas dos veces y dejala reposar 30 minutos más.
- Llevá al horno precalentado a 220?°C durante 30 a 40 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y suene hueca al golpearla.
- Dejá enfriar antes de cortar.