ASTUCIAS

Cómo hacer pasta de ajo casera que dura un año y hace magia en tus comidas

Su sabor es más suave que el del ajo crudo y está siempre lista para usar.

Escrito en COCINA el

Muchos aman el ajo pero tienen sus peros al usarlo en la cocina... Hay una forma de mantener - y suavizar- su sabor en el mejor momento, tenerlo siempre a mano sin tener que picar e incorporarlo en las recetas de una forma muy fácil. Esta astucia cocinera la enseña Giselle Bilesio, de Consultoría en conservas. Se trata de hacer ajos asados y conservarlos en aceite. 

Cómo se hacen los ajos asados para conservar

Para empezar, elegimos algunas cabezas de ajo que estén en su punto, sin brotes ni golpes. Les cortamos la parte superior, dejando la pulpa de los dientes de ajo a la vista.

Los ubicamos sobre un papel aluminio con el que podamos armar un paquetito para cubrirlos bien, rociamos con aceite, cerramos y en una fuente chica los llevamos al horno por una hora. " No enciendas el horno para esto, hacelo cuando estés horneando otra cosa", aconseja Giselle.

Una vez pasado este tiempo, los dejamos enfriar un poco, abrimos el paquete... y los ajos ya están asados, más tiernos.

Apretando un poco desde la base cada cabeza, los vamos extrayendo para ubicarlos en un frasco bien limpio.

Cuando hayamos puesto lo ajos, los cubrimos completamente con aceite. Cerramos y ya está listo para conservarse en la heladera por un año.

¿Cómo usar la pasta de ajos asados?

Tomamos pequeñas porciones y la añadimos a salsas variadas, a pestos, a pizzas;  lo podemos untar en rodajas de pan tostadas para hacer bruschettas, usarlos en marinadas... Todo sin el sabor fuerte del ajo crudo, sin picar. ¿No es genial?