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El plato de Donato De Santis que une memoria, técnica y sabor: tortelloni de polenta y ternera con bagna cauda

Hay recetas que no se explican solo con ingredientes. Se cuentan. Se sienten. Donato De Santis lo demuestra con un plato que es pura identidad italiana reinterpretada desde la emoción: tortelloni de polenta y ternera con salsa bagna cauda, una preparación que combina tradición, técnica y profundidad

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“Hoy preparamos tortelloni desde la memoria”, dice Donato, y no es una frase al pasar. Cada paso del plato está pensado para respetar los tiempos, los contrastes y el carácter de una cocina que no busca apurar nada.

El relleno: el corazón del plato

Todo empieza por el interior. Donato prepara una polenta bien firme, cocida lentamente, sin apuro, como manda la tradición. Aparte, una ternera braseada, hecha con tiempo, que luego se pica bien fina para lograr una textura intensa y compacta.

La clave está en que el relleno no se desarme ni pierda presencia al cocinarse. Por eso, la mezcla se trabaja hasta lograr equilibrio: sabor profundo, mordida definida y estructura.

La pasta: técnica y estética

Para la pasta, Donato trabaja dos masas.
Una blanca, clásica.
Otra verde, teñida naturalmente con espinaca.

Ambas se estiran bien finas, se superponen y se cortan. El resultado son tortelloni rayados, blancos y verdes, que ya cuentan una historia antes de llegar al plato. No es solo estética: es identidad visual y respeto por la técnica.

El armado: abundancia y cuidado

El armado es preciso. Primero, un disco de polenta fría. En el centro, la ternera braseada, ligada con pan remojado en leche y parmesano. Luego, otra capa de masa que cubre todo.

Se sellan bien, sin aire, y se reservan. Son grandes, generosos, por eso no son tortellini: son tortelloni, pensados para ser protagonistas.

Cocción y final: el toque justo

Van al agua hirviendo con sal. Cuando suben, están listos.
El final llega con la salsa bagna cauda, usada con criterio: apenas la necesaria para envolver, sin tapar ni esconder el relleno.

El resultado es un plato profundo y honesto:
el abrazo de la polenta,
la fuerza de la carne braseada,
y el carácter inconfundible de la bagna cauda.

Un plato que habla de raíces

Más que una receta, este plato es una declaración de principios. Donato De Santis vuelve a demostrar que la buena cocina no necesita artificios, sino respeto por el producto, por los tiempos y por la memoria.

Un plato que se come despacio y se recuerda por mucho tiempo.