El zapallo o calabaza en todas sus variedades es uno de los protagonistas del verano por liviano, nutritivo y versátil. Para salir de la clásica tarta, con menos ingredientes y trabajo, este flan salado de calabaza es una opción distinta, económica y sabrosa, sin harinas, perfecta para comer caliente o fría.
La receta pertenece al restaurante Osteria La Zucca ( el zapallo) de Venecia, donde el "Flan di zucca" es una de las estrellas de la carta.
Los ingredientes son:
- 1 kg de calabaza, pelada y cortada en cubos
- 250 g de queso crema o mascarpone
- manteca 100 g
- 4 huevos
- 80 g de fécula de papa o maíz
- sal, pimienta, nuez moscada y canela a gusto
- para decorar: queso a gusto, hojas de salvia y semillas de calabaza
Preparar un puré hecho a base de rehogar en una cacerola 1 Kg. de calabaza en trozos con un poco de aceite o manteca, condimentada con pimienta negra y sal; si queda espesa se puede añadir un poco de leche. Cuando todo esto ya esté cocido y muy blando se aplasta muy bien, se incorpora un poco de canela molida y otro poco de nuez moscada, y se deja enfriar.
A este puré ya frío se le añaden 250 g de queso crema o mascarpone, 80 g de almidón de maíz o de papa y 4 huevos enteros, de uno en uno, y despacio. Luego se prepara (con mantequilla y pan rallado) un molde rectangular, se vierte la mezcla en él, y se cocina al baño de María en el horno precalentado a 180º durante algo más de 1 hora hasta que al pincharlo no muestre restos.
Solo queda dejarlo reposar unos 15 minutos, desmoldarlo y, tal cual y aún calentito, cubrirlo de queso rallado semillas de calabaza previamente tostadas y hojas de salvia, salteadas en manteca.