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El risotto, ese clásico de la cocina italiana que tiene mil variantes, en otoño se pone naranja: las calabazas ( zapallos) le añaden más cremosidad y sabor suave sin gastar de más. Esta es la receta del risotto de calabaza que se prepara en 30 minutos y los tips que lo hacen " deli" sin sumar esfuerzo.
La base de la receta
- Para un risotto no podemos usar ese arroz que nunca se pasa, sino que debemos elegir uno que tenga alto contenido de almidón, lo que va a darle su consistencia cremosa. El típico es el carnaroli, pero también se usan el doble carolina o el de grano largo fino. Para 2 platazos, calculamos 1 taza.
- La cebolla queda mejor si se pica en cubitos bien chicos. Podemos reemplazarla por puerro.
- El caldo puede ser casero, de verduras variadas, de pollo. Si no hay disolvemos 2 cubitos de caldo en 1 litro de agua hirviendo.
- Si hay vino blanco seco, un chorrito le pone magia. Se añade con el agua.
- Infaltable: el queso. Junto con la manteca aportan más cremosidad y mucho sabor a estos ingredientes neutros.
La calabaza y el truco de Maru Botana
- La calabaza se puede agregar de varias formas. La primera es aprovechar calabaza cocida, hacerla puré e incorporarla en la primera parte de la receta, cuando nacaramos el arroz. La segunda es hornear una calabaza, hacer puré con la mitad y la otra, cortarla en cubos y añadirlos sobre el final.
- También existe otra forma de cocinar el risotto de calabaza agregando algunos cubos de calabaza cruda para que se cocinen con el arroz y los demás ingredientes.
Los ingredientes para 4 platos
- 2 tazas de arroz carnaroli
- Aceite de oliva
- 1 cebolla rehogada
- 500 g de calabaza
- 3 cucharadas de puré de calabaza
- 2 tazas de caldo de verduras
- 100 g de manteca
- 100 g de queso rallado
- ½ taza de vino blanco
- En una sartén grande, calentá un chorrito de aceite de oliva y rehogá la cebolla hasta que quede transparente.
- Agregá el arroz carnaroli y mezclá bien para nacararlo, hasta que los granos se vean brillosos.
- Sumá el vino blanco y dejá que se evapore el alcohol.
- Incorporá el puré de calabaza y, si querés, algunos cubos crudos para que se cocinen junto con el arroz.
- Añadí el caldo de verduras caliente de a poco, revolviendo constantemente a fuego suave.
- Cuando el arroz esté al dente, agregá la manteca y el queso rallado. Mezclá bien hasta que el risotto quede cremoso y homogéneo.
- Rectificá la sal y servilo bien caliente, con unos cubos de calabaza asada por encima si querés sumar textura.