RECETAS PRÁCTICAS

Galletas saladas de polenta y queso en sartén, un sabroso snack casero y sin gluten

Con ingredientes básicos y en menos de 30 minutos, se prepara esta opción casera y segura para toda la familia. No tiene nada que envidiar a los snacks comerciales y se adapta a meriendas y viandas.

Escrito en COCINA el

Comer sin gluten no tiene por qué ser aburrido. Hoy en día, con la mayor visibilidad de la celiaquía —que afecta a uno de cada 80 chicos y uno de cada 180 adultos en Argentina— las opciones para acompañar el día a día con comida rica y segura se cuentan por miles.

Estas galletas de polenta y queso son ideales para sumar opciones caseras y confiables, sobre todo cuando se cocina para quienes necesitan una alimentación libre de gluten. Como snack, para una merienda salada o la vianda de los chicos, nunca defraudan. La receta es de Abocaditos, una empresa dedicada a la comida saludable y congelada para bebés y chicos, y tiene un detalle que las hace muy prácticas: se pueden cocinar en sartén sin necesidad de horno.

Galletas de polenta y queso en sartén (sin gluten)

Ingredientes (para aproximadamente 20 galletas)

  • 100 g de polenta cruda
  • 100 g de maicena
  • 50 g de queso Sardo rallado
  • 2 huevos
  • 25 cc de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • Sal a gusto

Preparación

Mezclar en un bowl los ingredientes secos: la polenta, la maicena, el polvo de hornear y la sal. Incorporar el queso Sardo rallado y mezclar bien.

Agregar los huevos y el aceite de oliva y mezclar hasta formar una masa tierna pero moldeable. Si la masa queda muy seca, humedecerla con unas gotitas de agua de a poco hasta lograr la consistencia correcta.

Estirar la masa con palote sobre la mesada espolvoreada con maicena para que no se pegue, dejándola de un grosor de aproximadamente 5 mm.

Cortar las galletas con un cortante redondo o con un vaso.

Para cocinar en sartén: colocarlas en una sartén apenas aceitada a fuego corona durante 10 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción.

Para cocinar al horno: colocarlas en una placa con papel manteca y hornear a 180°C durante 15 minutos hasta que estén levemente doradas.

4 dudas resueltas sobre estas galletas

  •  Si la masa se seca: humedecerla con gotitas de agua de a poco, sin exagerar. La consistencia ideal es una masa que se estira sin agrietarse pero que no se pega en las manos.
  • Para freezar: se pueden congelar cocidas, listas para consumir, o crudas ya cortadas para cocinar de a poco según la necesidad. En ambos casos aguantan hasta un mes en el freezer.
  •  El queso: el Sardo le da un sabor intenso y salado que combina muy bien con la polenta. Si no se consigue, el parmesano o el reggianito son buenos reemplazos.
  •  Para la vianda de los chicos: conviene prepararlas el día anterior y guardarlas en un recipiente hermético. Se mantienen crujientes hasta el día siguiente sin necesidad de recalentarlas.