Comer sin gluten no tiene por qué ser aburrido. Hoy en día, con la mayor visibilidad de la celiaquía —que afecta a uno de cada 80 chicos y uno de cada 180 adultos en Argentina— las opciones para acompañar el día a día con comida rica y segura se cuentan por miles.
Estas galletas de polenta y queso son ideales para sumar opciones caseras y confiables, sobre todo cuando se cocina para quienes necesitan una alimentación libre de gluten. Como snack, para una merienda salada o la vianda de los chicos, nunca defraudan. La receta es de Abocaditos, una empresa dedicada a la comida saludable y congelada para bebés y chicos, y tiene un detalle que las hace muy prácticas: se pueden cocinar en sartén sin necesidad de horno.
Galletas de polenta y queso en sartén (sin gluten)
Ingredientes (para aproximadamente 20 galletas)
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- 100 g de polenta cruda
- 100 g de maicena
- 50 g de queso Sardo rallado
- 2 huevos
- 25 cc de aceite de oliva
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- Sal a gusto
Preparación
Mezclar en un bowl los ingredientes secos: la polenta, la maicena, el polvo de hornear y la sal. Incorporar el queso Sardo rallado y mezclar bien.
Agregar los huevos y el aceite de oliva y mezclar hasta formar una masa tierna pero moldeable. Si la masa queda muy seca, humedecerla con unas gotitas de agua de a poco hasta lograr la consistencia correcta.
Estirar la masa con palote sobre la mesada espolvoreada con maicena para que no se pegue, dejándola de un grosor de aproximadamente 5 mm.
Cortar las galletas con un cortante redondo o con un vaso.
Para cocinar en sartén: colocarlas en una sartén apenas aceitada a fuego corona durante 10 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción.
Para cocinar al horno: colocarlas en una placa con papel manteca y hornear a 180°C durante 15 minutos hasta que estén levemente doradas.
4 dudas resueltas sobre estas galletas
- Si la masa se seca: humedecerla con gotitas de agua de a poco, sin exagerar. La consistencia ideal es una masa que se estira sin agrietarse pero que no se pega en las manos.
- Para freezar: se pueden congelar cocidas, listas para consumir, o crudas ya cortadas para cocinar de a poco según la necesidad. En ambos casos aguantan hasta un mes en el freezer.
- El queso: el Sardo le da un sabor intenso y salado que combina muy bien con la polenta. Si no se consigue, el parmesano o el reggianito son buenos reemplazos.
- Para la vianda de los chicos: conviene prepararlas el día anterior y guardarlas en un recipiente hermético. Se mantienen crujientes hasta el día siguiente sin necesidad de recalentarlas.