COCINA SALUDABLE

Ricotta: la proteína que no puede faltar en tu dieta y 3 recetas dulces para incorporarla

Opciones saludables recomendadas por nutricionistas: Torta sin harinas, cuadraditos y barritas con mermelada, para disfrutar de un bocado dulce y muy nutritivo.

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Muchos son fans de la torta de ricotta, que es un delicioso clásico porteño. Su protagonista, ese queso fresco de sabor neutro que heredamos de Italia, esconde muchísimas ventajas para la cocina diaria, incluso como aporte de proteínas en dietas saludables. Nutricionistas y expertos en cocina sana le dan un puntaje alto entre los alimentos que más conviene usar, no solo para untar en pan, rellenar omelletes o tartas. También para esos antojos que, como la torta de ricotta, le ponen el toque dulce a la vida.

Por qué conviene usarla

La ricotta es un queso fresco con un perfil nutricional muy completo:

  • Aporta proteínas de alta calidad, calcio, fósforo y vitamina A, con una cantidad de grasa moderada, especialmente en su versión descremada.
  • A diferencia de otros quesos, es suave, de sabor neutro y muy fácil de incorporar tanto en preparaciones dulces como saladas.
  • Su textura cremosa reemplaza la harina en muchas recetas, lo que la convierte en un ingrediente clave para quienes buscan opciones sin gluten, bajas en carbohidratos o simplemente más nutritivas.
  • Y tiene otra ventaja difícil de ignorar: es económica y se consigue en cualquier dietética o supermercado.

Secretitos para que las recetas sean un éxito

Escurrirla antes de usar. La ricotta fresca tiene bastante humedad. Si la receta requiere una textura más firme, conviene colocarla en un colador fino sobre un bowl y dejarla escurrir en la heladera durante una hora o toda la noche. La diferencia en el resultado es notable.

Usarla a temperatura ambiente. Incorporarla fría directamente de la heladera puede generar grumos en la mezcla. Sacarla unos 20 minutos antes de preparar la receta ayuda a integrarla mejor.

Conservación. Una vez abierta, la ricotta se conserva en la heladera en un recipiente hermético hasta 4 o 5 días. Las preparaciones horneadas también se guardan en heladera y duran hasta 3 días sin perder sabor ni textura.

Aquí te presentamos 3 recetas que la aprovechan al máximo. 

Torta de ricotta sin harina

Aporte aproximado de proteínas por porción: 9-10 g

Cremosa, esponjosa y apta para celíacos. Un postre que sorprende por lo simple que es.

Ingredientes (para 8 porciones)

  • 500 g de ricotta fresca escurrida
  • 3 huevos grandes (claras y yemas separadas)
  • 120 g de azúcar o edulcorante al gusto
  • 2 cdas. de maicena
  • 1 cdta. de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón o naranja
  • 1 pizca de sal
  • Frutos rojos, miel o azúcar impalpable para decorar

Preparación

Precalentar el horno a 170-180°C. Enmantecar un molde desmontable de 20 cm y forrar la base con papel manteca.

En un bowl, desarmar la ricotta con un tenedor o batidor hasta obtener una textura cremosa. Incorporar las yemas una a una, batiendo suavemente. Agregar la vainilla, la ralladura y la pizca de sal.

Tamizar la maicena e incorporar a la mezcla, revolviendo suavemente para evitar grumos.

Batir las claras a punto de nieve e integrarlas al batido anterior, con movimientos envolventes para mantener la mezcla aireada.

Verter en el molde y hornear entre 30 y 45 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el palillo salga limpio.

Dejar enfriar antes de desmoldar. Refrigerar al menos 2 horas para mejorar la consistencia. Decorar a gusto.

Para una versión más liviana, usar ricotta descremada y edulcorante natural como stevia o eritritol.

Barritas de ricotta con mermelada o compota de fruta

Aporte aproximado de proteínas por porción: 12-13 g

Sin harina, proteicas y listas en 40 minutos. Ideales para el desayuno o la merienda.

Ingredientes (para 8 barritas)

  • 2 tazas de ricotta magra
  • 4 huevos
  • 4 cdas. de queso crema light
  • 1 cda. de almidón de maíz
  • Edulcorante líquido a gusto
  • Mermelada sin azúcar o compota de manzana o pera para distribuir sobre la mezcla

Preparación

Precalentar el horno a 180°C.

En un bowl, mezclar la ricotta con los huevos, el queso crema, el almidón de maíz y el edulcorante hasta obtener una mezcla homogénea.

Colocar papel manteca humedecido en un molde cuadrado o rectangular y volcar la preparación. Distribuir cucharadas de mermelada sin azúcar o compota de manzana o pera sobre la superficie.

Hornear 35 minutos a 180°C. Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego llevar a la heladera.

Cortar en barritas y servir frías. Se conservan en la heladera hasta 3 días. Son más ricas al día siguiente, cuando la textura termina de asentarse.

Cuadraditos de ricotta, avena y fruta

Aporte aproximado de proteínas por porción: 7-8 g

Gustazo digno de una pastelería. Con base de avena especiada, fruta en el medio y cubierta cremosa de ricotta. Tres capas, un solo bocado.

Ingredientes (para 12 cuadraditos aprox.)

Para la base:

  • ¾ taza de avena arrollada
  • ¾ taza de harina integral o la de preferencia
  • ? taza de azúcar (blanca, mascabo o rubia)
  • ½ taza de aceite de coco a temperatura ambiente
  • ½ cdta. de canela
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 pizca de jengibre

Para la cubierta:

  • 2 tazas de ricotta
  • 1 huevo
  • 1 cda. de almidón de maíz
  • 1 cdta. de esencia de vainilla
  • Ralladura de limón a gusto
  • Leche, cantidad necesaria
  • Fruta picada a elección (manzana, pera, banana, durazno)

Preparación

Precalentar el horno a temperatura fuerte.

Mezclar el azúcar con el aceite de coco. Incorporar de a poco el resto de los ingredientes de la base hasta formar una masa sólida que se desgrané un poco.

Lubricar una asadera o budinera y colocar la masa aplastándola con las manos.

Distribuir la fruta picada sobre la base.

Aparte, desgranar la ricotta o procesarla y agregar el huevo, el almidón, la vainilla y la ralladura de limón. Mezclar bien. Si es necesario, agregar un chorrito de leche para lograr una textura más homogénea.

Volcar la cubierta de ricotta sobre la fruta y llevar al horno por 30 minutos aproximadamente, hasta que esté firme y dorado.

Es fundamental que estén bien fríos antes de cortar: así se mantiene la forma y las capas se ven perfectas.