SNACKS CASEROS

Una receta, 4 sabores: Galletitas saladas, muy fáciles y perfectas para picar

Animate a cambiar tus snacks con opciones caseras y muy sabrosas. Con queso, hierbas, semillas, especias, con manteca o aceite, todas son riquísimas e ideales para una pausa. La masa se puede congelar.

Escrito en COCINA el

Si te gustan los snacks, podés cambiar por estas galletas que son más sanas y ricas que los comprados: Estas galletas saladas son una opción perfecta, tanto para un aperitivo antes de la comida como para tener a mano y picar entre horas. La combinación de aromas y sabores funciona muy bien en una tabla con fiambres y como snack acompañadas por una copa de vino o cerveza, ideales para la pausa luego de un día largo. 

Con una receta, podemos hacer varios tipos de galletitas, todas ricas y muy fáciles. La masa se puede congelar y tener lista para hacerlas en cualquier momento.

Galletitas mediterráneas de queso y hierbas

Esta receta rinde aproximadamente 30 galletas pequeñas.

Dificultad: Fácil

Tiempo total: 1 hora 30 minutos (incluye reposo)

Ingredientes

  • 160 g de harina de repostería
  • 60 g de manteca en pomada
  • 40 g de queso parmesano rallado fino ( o cualquier queso sabroso)
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de romero seco
  • 1/2 cucharadita de sal fina
  • 35 g de aceite de oliva suave
  • 1 huevo mediano (o 3/4 de huevo grande)

Para terminar

  • Romero y tomillo extra
  • Sal en escamas

Cómo se preparan

  • En un bol colocamos la manteca en pomada junto con la sal, el queso parmesano, el huevo batido, el tomillo, el romero y el aceite de oliva.
  • Mezclamos hasta lograr una crema homogénea (podemos hacerlo con batidora o a mano).
  • Incorporamos la harina y mezclamos a velocidad baja o con espátula hasta formar una masa. No hace falta amasar: apenas se integra.
  • Colocamos la masa entre dos papeles de horno y la estiramos con rodillo hasta lograr un grosor de aproximadamente 4 mm. Este punto es clave para que queden bien crocantes.
  • Llevamos a la heladera durante 1 hora para que la masa tome firmeza.
  • Precalentamos el horno a 180°C.
  • Retiramos la masa fría y cortamos las galletas con un cortante (aprox. 4-5 cm). Las colocamos en una placa con papel de horno.
  • Mezclamos un poco de romero, tomillo y sal en escamas y espolvoreamos sobre cada galleta, presionando suavemente para que se adhiera.
  • Horneamos durante 15 minutos o hasta que estén ligeramente doradas.
  • Retiramos y dejamos enfriar sobre una rejilla para que terminen de tomar crocante.

Tips clave para que salgan perfectas

  • Cuanto más finas, más crocantes: no superar los 4 mm.
  • El reposo en frío evita que se deformen al hornear.
  • Se pueden aromatizar también con orégano, pimentón o pimienta negra.
  • Se conservan varios días en un recipiente hermético.

Aporte nutricional estimado (por galleta)

Calorías: 45-55 kcal

Proteínas: 1-2 g

Grasas: 3-4 g

Carbohidratos: 3-4 g

Variantes de la receta base: cómo cambiar sabores y adaptar ingredientes

A partir de esta masa base podemos lograr distintas versiones según lo que tengamos en casa o el perfil de sabor que busquemos.

Sin queso (más livianas y neutras)

Para una versión sin parmesano, simplemente eliminamos el queso de la receta y ajustamos la sal (sumar una pizca extra).
Sumamos ajo en polvo, pimentón, ralladura de limón para más sabor.

Resultado: galletas más suaves, ideales para acompañar dips o untables.

Con semillas (más textura y valor nutricional)

Sumamos 2 a 3 cucharadas de semillas a la masa: pueden ser de sésamo, chía, lino o girasol.

También se pueden espolvorear por encima antes de hornear para un extra crocante.

Resultado: galletas más rústicas, con textura y mayor aporte de fibra y grasas saludables.

Sin manteca (con aceite de oliva)

Reemplazamos los 60 g de manteca por 50 ml de aceite de oliva (puede ser suave o más intenso según preferencia).

La masa queda un poco más blanda, pero se maneja bien con el reposo en frío.

Resultado: una versión más liviana, con un perfil más mediterráneo y un sabor más marcado a oliva.

Extra sabor (para salir de lo clásico)

A la receta base se le pueden sumar:

  • Ralladura de limón o naranja
  • Pimienta negra o ají molido
  • Ajo en polvo
  • Quesos más intensos (sardo, reggianito)

Resultado: galletas con personalidad, ideales para tablas o picadas más gourmet.