Caserísima, con aires italianos y lista en un abrir y cerrar de horno, la scarpaccia de zucchini es uno de esos platos populares que se comen todo el año y a cualquier hora. Para el paladar argentino, sería una tarta o una torta, con poca masa y muchas verduras, Bien dorada, es un manjar económico y que alimenta.
¿Qué es la scarpaccia?
Es un plato tradicional italiano específicamente de la región de Toscana. Su nombre significa "zapato viejo" en dialecto toscano, y se dice que fue creada por marineros retirados que usaban los zapallitos de sus huertos. Es una tarta fina, crujiente y muy sabrosa. El zucchini siempre es el ingrediente estrella, aunque puede incluir cebolla, zanahorias ralladas y morrón. La receta original no lleva queso, pero le da un sabor delicioso.
Scarpaccia
Ingredientes (para 4- 6 personas)
- 3 zucchini medianos bien frescos (unos 750 g)
- 1 cebolla
- 120 g de harina integral
- Aceite de oliva
- Pimienta negra
- Sal
- 50 g de queso rallado (opcional)
Cómo prepararla
Cortar los calabacines en rodajas finas con una mandolina o un cuchillo. Picar la cebolla en juliana fina.
Poner todo en un escurridor o colador sobre un plato hondo o un bowl. Salar, remover bien y dejar que repose durante dos horas con peso encima.
Calentar el horno a 220 °C. Poner en un bowl grande la harina y añadir el líquido que hayan soltado los calabacines, una cucharada de aceite, pimienta negra y el queso si se quiere. Mezclar.
Añadir los calabacines y la cebolla y mezclar todo bien. Verter la mezcla en una bandeja o fuente de horno de unos 35x25 centímetros forrada con papel de horno y untada con aceite. Conviene aplastar la masa ligeramente con las manos para repartirla y compactarla: tiene que quedar una capa de unos dos centímetros aproximadamente.
Añadir un chorro de aceite de oliva por encima y hornear durante 40 minutos o hasta que la parte superior esté bien dorada.
Opcionalmente se le puede dar la vuelta y dorarla también por otro lado, poniéndola en la parte alta del horno unos cinco minutos con el grill. Servir templada o a temperatura ambiente.
El truco clave: cuanto más líquido se le quite al zapallito, mejor queda el resultado final.
Cambios útiles en la receta
- Reemplazar la mitad de la harina por polenta de cocción rápida: queda más crocante.
- Utilizar polvo de hornear: sale más alta y tierna.
- Usar un mix de verduras, todas en crudo, cortadas bien chiquitas y escurridas.