Las sopas crema tienen muchas ventajas en la alimentación y no solo porque reconfortan: también, porque en un plato o taza encerramos nutrientes importantes. Vale la pena tenerlas en el menú. Son fáciles de hacer y justamente, hay una que propone Jimena Monteverde: la sopa crema de arvejas, rescatando una legumbre que se debería usar más.
Por qué conviene hacer sopa crema de arvejas
Estas legumbres económicas, que casi siempre tienen un papel de reparto en nuestros menúes, tienen un perfil nutricional muy completo, aunque rara vez se usen como protagonistas.
Frescas o congeladas aportan alrededor de 70 calorías por cada 100 gramos, con un índice glucémico bajo, de alrededor de 35, lo que las hace una buena opción para personas con diabetes o prediabetes.
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Contienen aproximadamente 4 gramos de proteínas, 10 gramos de carbohidratos y apenas 0,2 gramos de grasas cada 100 g.
Son ricas en fibra, principalmente insoluble, que favorece el tránsito intestinal y ayuda a prevenir el estreñimiento y otras afecciones digestivas.
Son especialmente ricas en potasio, fósforo y calcio, y también aportan hierro en menor medida. Son buena fuente de vitaminas A y C. La vitamina A y los carotenoides presentes tienen propiedades antioxidantes que contribuyen a la salud de la piel.
Tienen más proteínas que los cereales, pero no son de alto valor biológico porque les faltan ciertos aminoácidos para ser una proteína completa. Por eso conviene combinarlas con cereales, carnes o huevos.
Versión seca vs. fresca: Secas, consumidas como legumbre, tienen mayor aporte calórico y proteico: 100 gramos de arvejas secas contienen 21,7 gramos de proteínas, frente a los 6,3 gramos cuando son frescas.
Una advertencia menor: Contienen ácido fítico y saponinas que, consumidos en exceso, pueden reducir la absorción de hierro y calcio. También pueden generar gases en algunas personas.
Sopa de arvejas ( versión de Jimena Monteverde)
Ingredientes para 4 platos
- 1 paquete de arvejas congeladas ( 300 g)
- 1 cda de queso crema
- 1/2 cebolla rehogada
- 1 caldito de verduras
- Queso rallado a gusto
- Nuez moscada
- Pimienta
Cómo se prepara
Descongelar las arvejas en el microondas o dejarlas a temperatura ambiente. Mientras tanto, rehogar la cebolla en una sartén con un hilo de aceite y sal.
Colocar en la licuadora las arvejas, la nuez moscada, el caldito de verduras, la cebolla rehogada y un poco de agua caliente.
Procesar hasta obtener una crema bien suave. Regulamos la cantidad de agua de acuerdo al gusto y la consistencia deseada. Llevar al fuego bien bajo durante 15 minutos, añadiendo el queso crema y el queso rallado.
Volcar en un bowl, condimentar con pimienta y terminar con queso en hebras por encima.
Tip para hacerla súper especial: si salteamos unos cubitos de panceta ahumada con la cebolla esto levanta muchísimo el sabor.