Prescindir de las harinas no significa renunciar a los postres. Significa, en muchos casos, descubrir combinaciones más interesantes, más nutritivas y igual de satisfactorias. Este postre lo demuestra: cinco ingredientes, cero cocción y un resultado cremoso, dulce y con mucho carácter.
La receta es de la nutricionista argentina Nati Couso, que la comparte desde su cuenta de Instagram con una descripción difícil de resistir: "una delicia de suavidad extrema, cremosa, dulcecita y tan fácil de hacer que la vas a querer repetir, ideal para cuando tenés bananas maduras y querés algo rico sin complicarte".
Por qué es un postre más nutritivo que el promedio
La banana aporta potasio, vitamina B6, fibra y energía de liberación gradual. La crema de maní suma proteínas vegetales y grasas saludables monoinsaturadas, igual que el tahini si se opta por esa variante. El yogur natural sin azúcar agrega probióticos y calcio. El cacao amargo, lejos de ser un capricho, es rico en antioxidantes, magnesio y hierro. En conjunto, es un postre con las grasas justas, pocos azúcares añadidos y una densidad nutricional que muy pocos dulces pueden igualar.
Ingredientes (para 4 a 6 porciones)
- 4 bananas maduras cortadas a lo largo
- 5 cdas. de yogur natural sin azúcar
- 6 cdas. de crema de maní
- Cacao amargo a gusto
- Crema de leche batida a punto chantilly (endulzada a gusto)
- Chocolate amargo rallado para terminar
- Unas gotas de jugo de limón
Preparación
Acomodar las bananas cortadas a lo largo en una fuente. Rociar con unas gotas de jugo de limón para que no se oscurezcan.
Mezclar el yogur con la crema de maní hasta obtener una crema uniforme.
Cubrir las bananas con esa mezcla y espolvorear con cacao amargo.
Agregar una capa de crema batida a punto chantilly bien fría.
Terminar con chocolate amargo rallado por encima.
Llevar a la heladera al menos 2 horas antes de servir, para que esté bien fresco y firme.
Con la misma idea, postres diferentes
Con algunos reemplazos simples, el postre se adapta perfectamente a una dieta sin lácteos sin perder cremosidad ni sabor. También podemos hacerlo con sabores diferentes, siempre sin cocción ni harinas.
Estas son algunas sustituciones que propone Natalia Couso, que quedan riquísimas y se adaptan a otros requerimientos.
- Yogur natural por yogur vegetal de coco, almendras o avena.
- Crema de maní por tahini, pasta de almendras o castañas.
- Cacao amargo podés usar canela o carob (algarroba) para variar.
- Chantilly por una versión vegetal, crema de coco batida o simplemente más yogur.