SIN FILTROS

A ocho años de la muerte de Ricardo Fort, Gustavo Martínez reveló que tuvieron una relación "difícil": "Sufrí mucho, era un quilombo a veces"

El tutor de Martita y Felipe contó que "había personas cercanas" que no querían que el mediático estuviera en pareja con él.

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Si bien se hizo conocido por ser la pareja de Ricardo Fort, Gustavo Martínez tuvo siempre un perfil bajo y se comprometió a cuidar de Martita y Felipe, los hijos del mediático, como tutor legal sin escándalos ni llamando la atención.

A ocho años de la muerte de Ricky, el empresario se animó a hablar de cómo fue su noviazgo y de todas las dificultades que tuvo que afrontar. “En un momento estuvimos en un break. No sé que había pasado bien. Pero en estas situaciones con tipos que miran la calle y se sabe quiénes son, yo prefiero guardarme. No tengo esa cosa de Ricardo. Yo estoy en otra cosa diferente. Es una de las personas que más quise, lo quise un montón, con sus cosas y las mías, y yo creo que él también me quiso", comenzó en diálogo con Mitre Live.

“No sé si fui la persona que más amo, no me pongo puntos. Muchas veces a mi me enojaba por la gente que se aprovechaba de él. Y él se enojaba conmigo. Me decía que era su plata. Yo le decía ´vos tenes hijos boludo´. Era un quilombo a veces. Era normal eso. Yo no soy una persona de guita", continuó.

Sobre los motivos de sus discusiones, Martínez explicó: “Hubo cosas negativas a veces. Cuando vos manejas un círculo grande, siempre hay un pelotu... que te llena la cabeza. Muchos no me querían, no todos. Hacían pelotu... para romper el vínculo que tenía Ricardo con Gustavo porque Gustavo era una patada en el culo para ellos. Había personas que estaban cerca de Ricardo que no querían que yo no esté al lado de él y Ricardo lo sabía".

Al ser consultado por esa breve ruptura que tuvieron, el empresario agregó: “En un tiempo me aparté dos meses y él sintió mucho el desapego que tuvo conmigo. Me mandó a llamar y volví. Yo también soy humano. A mi me gusta que me traten bien y que no me forreen. Yo jamás le saqué un mango a Ricardo. Y sin embargo, había pendejos chiquitos que él se los llevaba y era así".

Finalmente, Martínez aseguró sobre sus fuertes intercambios: “Maltrato de pelea no sufrí. Yo no iba a pegarle a una persona que le debo un montón de cosas. Pero cuando se junta demasiado la gente es un quilombo. Es un puterío y no estoy acostumbrado a eso. Maltrato verbal puede ser que sufrí pero una charla fuerte, nada más. De pegar no, ni loco, jamás lo haría ni él tampoco lo hizo. Por supuesto que sufrí en mi relación con él, es imposible. Estás al lado de un tipo un montón de años y se meten personas hijas de pu... que mientras tanto la pasas mal".