A dos meses de la muerte del músico Martín Carrizo, quien durante seis años luchó con la esclerosis lateral amiotrófica, Cecilia Caramelito Carrizo lo recordó con cariño en una charla sin desperdicio con Pronto. La actual panelista de A la tarde, el magazine que conduce Karina Mazzocco por América se emocionó al hablar de Martín y lo honró con sentidas palabras.
-Hace solo dos meses falleció tu hermano. ¿Cómo estás tras su partida?
-Con un vacío muy grande y una ausencia enorme, asumiendo que no lo voy a ver más físicamente. De alguna manera, todo el tiempo veo esta película que empezó hace seis años cuando le diagnosticaron la enfermedad y cómo pasó todo este tiempo, con todo lo que atravesamos y lo que atravesó él principalmente. Es muy triste todo lo que le tocó vivir este último tiempo. Y cómo hasta el último instante mostró quién era él como ser humano y como persona. Dejó lo más lindo: su esencia, su fuerza, su integridad, su dignidad como una bandera plantada para siempre. Estoy aprendiendo o tratando de aprender a vivir sin él. Esa es la verdad.
-Lo que habrás aprendido de tu hermano en este tiempo.
-Fue una lección de vida enorme. El era mi hermano mayor y siempre fuimos muy unidos. Jamás me imaginé que iba a tener que atravesar algo así él. Desde el primer momento hasta el último fue tan bueno, tan protector y tan especial… Integro con él mismo y con todos los demás, siempre cuidando al resto para que no sufriéramos más de la cuenta. Fue una enseñanza cada día cómo llevó adelante todo.
-¿Tu mamá cómo está?
-Ahí está, es difícil. Nuestro papá falleció en 2008 y mi mamá sí, está. Estuvimos y seguimos estando muy unidas en todo. De alguna manera éramos una para poder acompañarlo a Martín en lo que necesitaba y lo que le hacía bien.
-¿Sentiste el cariño del público?
-Muchísimo. Con esto de Martín pude resignificar mi camino en la vida. Siempre me sentí muy agradecida por todo lo que la gente me había dado desde el primer día de trabajo, relacionado a mi profesión. Y cuando pasó lo de Martín entendí el verdadero significado del amor de toda la gente y sentí que me estaban acompañando en el peor momento de mi vida. Es muy movilizador todo.
-Incluso en lo económico la gente te ayudó.
-Sí. Cuando se hizo la campaña, en noviembre de 2019, que hice para Martín porque él me lo pidió y fue para juntar dinero para que pudiera hacer su tratamiento. Eso duró un año entero, yendo y viniendo de Estados Unidos. Era una cantidad de dinero muy grande, que no teníamos cuando él me planteó la necesidad y el deseo de ir. Me pidió si podía hacer esa campaña y él sentía que a lo largo de sus 25 años de carrera en la música, había mucha gente que lo quería y seguramente iban a querer ayudarlo. Cuando sucedió que a los 20 días ya habíamos juntado el dinero que necesitaba para arrancar y para esos tres primeros meses de tratamiento, no lo podíamos creer. Y el Indio Solari hizo un show especialmente para él; ahí la cuenta creció un montón y se pudo quedar más tiempo en Estados Unidos tratándose. Para él fue sentir que lo estaban acompañando en el peor momento de su vida y estaba más que agradecido. Los sentía cerca a todos los que lo estaban ayudando.
-El mundo del rock estuvo muy cerca de Martín también.
-No sabés, te juro que fue impresionante lo que pasó. Un poco era yo el puente para lo que tenía que ver con los mensajes y la comunidad artística lo abrazó a diario, con mensajes constantes preguntando por cómo estaba Martín: “Decile que lo amo, que lo quiero, decile tal cosa, tal otra, mirá la foto que encontré con él…”. Una lista interminable de amigos que estuvieron presentes: Lito Vitale, León Gieco, el Indio Solari, los Fundamentalistas del Aire acondicionado, los chicos de ANIMAL, el Mono Fontana, Patricia Sosa, la Sole Pastorutti, todos, todos. Fue impresionante cómo lo han acompañado. El Indio estuvo con una cercanía constante, al igual que su mujer y su hijo.
-Eso habla bien de ustedes como familia y uno recibe lo que siembra.
-El amor de estos años para con Martín fue tan hermoso y de tanta caricia. Te juro que eso era lo que necesitaba porque vivir lo que él vivió, como lo viven otros pacientes que atraviesan esta enfermedad tan cruel, fue durísimo. Lamentablemente no hay respuestas para continuar, para estar mejor o curarte, entonces estas caricias de amor son un bálsamo para el alma. Hablar de él no es que me pone mal porque lo que me pasa es que estoy atravesada por el dolor. Me río y la paso bien, me divierto y trabajo pero cuando me pongo a hablar de él, inevitablemente me traspasa. Pero es lo que es y no se puede hacer nada.
-Tampoco te podés enojar porque no hay vuelta atrás.
-Claro. No me enojo porque la vida nos va poniendo lo que nos toca por delante y él fue el que pasó lo peor y lo más duro. A mí me duele en el alma no tenerlo pero parece que es lo que tenemos que aprender. La vida es todo esto también, con todo lo hermoso y con esta parte también.
La entrevista completa con Cecilia Carrizo está en la edición digital de Pronto del mes de marzo y se puede descargar y leer de manera gratuita haciendo click en este enlace