En los 18 años que lleva dentro del medio, la princesita Karina ha ido ganando una confianza y una seguridad que le permiten hacerle frente a todas las dificultades que se le presentan. Pero en el medio, ha tenido como todos, sus altos y bajos.
Más de una vez, la crítica despiadada la ha llevado a replantearse su profesión así como también, la han llevado a dudar de su propio talento. Tal es así que ha llegado a plantearse la posibilidad de dejar todo de lado con tal de correrse del ojo mediático. "Antes, los comentarios negativos me hacían mucho daño, la pasé muy mal. He querido dejar de cantar e irme a ser moza en España", le confesó a Tatiana Schapiro en una nota para Infobae. "Ahora ni siquiera me detengo a pensarlo, es como que ya no me importa, pero tuve que hacer un proceso".
La personalidad actual de Karina es fruto de una construcción que hizo a fuerza de golpes y palos en la rueda. "Las cosas que se decían me hacían daño de verdad y yo le prestaba mucha atención. Estaba muy pendiente de las cosas que se decían, me dolían mucho los comentarios sobre mi persona, sobre mi cuerpo... al final, pude enfocarme y empezar a seleccionar".
"La verdad es que nadie sabe lo que pasa internamente y lo que genera un comentario en el otro. Pero me parece que habla de un trabajo muy personal que tenemos que hacer todos", cerró con seguridad.
Hoy, además de romperla en sus shows en vivo, Karina es una figura muy buscada como jurado en los concursos de televisión por su manera directa de decir las cosas y los condimentos que le pone a cada devolución. A vos, ¿te gusta?