El fallecimiento de Mariano Caprarola abrió una nueva página que ya se empezó a escribir, y que tiene que ver con las muertes de pacientes que pasaron por las manos de Aníbal Lotocki. El asesor de moda es el primero del mundo de la farándula, pero hay otros, como el caso de un joven llamado Cristian Zárate, por ejemplo.
Todos con el mismo problema, y que tiene que ver con la insuficiencia renal, lo mismo que tiene Silvina Luna, internada y luchando por su vida. Quien habló de todo esto fue el cirujano plástico Cristian Pérez Latorre, quien siguió algunos casos de famosos que llegaron a él pidiéndole ayuda.
Atendió a Caprarola, y contó que le sacó gran parte del producto que tenía localizado en los glúteos, pero indicó que otro porcentaje ingresó a la sangre y eso, que recorre todo el cuerpo como un veneno que va consumiendo vida, no hay manera de sacarlo. Aterrador mensaje que dio en su momento y que ahora amplió.
En diálogo con Bien de mañana, contó que Silvina y Mariano no son los únicos “Muchísimos más. Yo hace tiempo que lo vengo diciendo, que iban a ser los leprosos del siglo XXI los pacientes que tenían inyectado este tipo de sustancia. Lamentablemente es un veneno, es una sustancia que es imposible retirarla del organismo totalmente”, comenzó explicando.
“Fijate que la mayoría de los pacientes que tiene puesto este tipo de sustancia tienen las mismas características de la enfermedad, que desarrollan una insuficiencia renal crónica”, dijo y agregó: “En el caso de Mariano, y de todos los pacientes que tienen una insuficiencia renal crónica, tienen una característica, y es que les baja mucho el calcio, les aumenta el potasio de magnesio, y al aumentar el potasio de magnesio, el corazón empieza a trabajar con una falla cardíaca, una arritmia ventricular, y el paciente de muere en horas, no hay forma de salvarlo”, remarcó.
Consultado por qué afecta el sistema renal, indicó que como es el filtro, todo el veneno que tiene el cuerpo va a parar ahí. “Cuando la atendimos a Silvina le sacamos cierta cantidad del material, lo mandamos a analizar, nos viene que era silicona líquida con alginato de calcio de fraguado lento, que es un cemento que se utiliza para hacer prótesis dentales”.
“Lo que pasa es que parte del material queda alojado en el lugar, y por eso da el volumen, pero el resto del material pasa a la sangre y se va distribuyendo por las arterias, vuelve por las venas al riñón, del riñón al corazón…y todos los días, hace una intoxicación masiva”, explicó.