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Agustina Kämpfer se quebró al reencontrarse con su hijo: "¿Cómo es posible que sea tan movilizante?"

La periodista volvió a abrazar a Juan después de varias semanas y no pudo contener las lágrimas que, hasta ahora, no se había permitido liberar.

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Cuando Agustina Kampfer se convirtió en mamá de Juan allá por el 2017, sabía que la crianza la debería encarar prácticamente sola pues Agustín Baradacco, el amigo con el que emprendió la aventura, estaba viviendo en México. Pero la buena relación que tenía y tiene con él facilitó mucho las cosas aunque ahora que el niño es un poco más grande, debe ponerle el pecho a una nueva realidad.

Hace casi un mes, Juan de 5 años, se subió solito al avión para viajar a reencontrarse con su papá. Y aunque Agustina se hizo la fuerte, lo alentó e intentó mantenerse ocupada todas las semanas que estuvo lejos de su hijo, el reencuentro fue para ella un cachetazo de realidad.

"Después de varias semanas, vuelvo a ser la que estaciona la nariz en el cuello de Juan al despertarlo, porque el olor de su piel en las mañanas es un perfume que no les puedo explicar. Vuelvo a la rutina que me hace neuróticamente feliz en segundísimo plano, a acumular tensión en la espalda y a escuchar cómo me llaman desde la otra punta de la casa por más que ya dije mil veces que no me gusta que me griten. Qué lindo es ser la mamá de un pibe tan pero tan genial, que acaba de volver a casa", compartió.
 

Agustina con su actual pareja y Agustin Badaracco en el 1° cumple de Juan

"Este fue nuestro reencuentro después de muchos, muchos días sin vernos. Es una imagen que habla más allá de mí, por más que la del moco tendido sea yo... No tengo idea de dónde tenía guardadas todas esas lágrimas que me brotaron, ¡si yo la estaba pasando tan bien en mi affaire con el descanso y con la libertad! ¿Será que sola en casa no la estaba pasando tan wow como yo creía?". Y cerró: "¿Cómo es posible que apenas un contacto piel a piel sea tan movilizante? Ya sé que es medio un delirio disfrutar de la paz y extrañar el quilombo a la mismísima vez, pero tantas cosas ya me parecen más delirantes que eso. El reconocimiento del universo que se nos abrió cuando nos separamos es algo espectacular. Quizás ni nos demos cuenta de todo lo que aprendimos".