Lejos, muy lejos de la exposición mediática y los flashes, Mariana Antoniale vive una vida sin sobresaltos en Estados Unidos, el país en el que se radicó una vez que se separó de Jorge Rial y tomó la decisión de vivir su vida lejos del asedio de la prensa y con un perfil más bajo.
En USA, la ex chica Sofovich rearmó su vida tras la conflictiva separación del ex conductor de Intrusos y allí conoció a su pareja actual, Walter Mercuri, el representante de artistas internacionales como Marc Anthony. Si bien reside en Estados Unidos y se reparte entre Los Angeles, Miami y Chicago, Loly vuelve bastante seguido a la Argentina para visitar a su familia.
Pero lo hace desde el anonimato y sin llamar la atención de los periodistas o el público. Es más, hace pocas semanas estuvo en la casa de su mamá, Betty, en la capital cordobesa y hasta fue a pasear a Villa Carlos Paz. Se relajó frente al lago San Roque, respiró aire de las sierras y se volvió a su hogar.
Hoy la noticia es que Loly reapareció en sus redes sociales y más específicamente en Instagram, donde compartió una misteriosa galería de fotos con una compañía más que especial. Misteriosa, escribió: "Miro al cielo y pido que estés feliz". Si bien no tuvo un destinatario específico, muchos pensaron en sus familiares más cercanos, su sobrina Isabella y su hermano Sebastián, aunque lo más malpensados lo relacionaron directamente con su ex, Rial.
Lo cierto es que ella no dio pistas del destinatario del mensaje pero sí se mostró muy bien acompañada. Con un espectacular arcoiris de fondo, Antoniale posó con un alfajor y el mate -su aliado inseparable y la costumbre argentina que no pierde aunque esté viviendo afuera- y con un perro. No puso el nombre del animal ni quién es el dueño pero se mostró abrazada al can y muy mimosa con él.
Luego, decidió bajar a la playa y con un pañuelo en la cabeza a modo de bandana y con anteojos de sol inmensos, hizo una produ de fotos en el mar. "Naturaleza de la divinidad", tituló sus fotos la modelo, quien se mostró más mística que nunca.