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De cuánto fue y quién recibió la herencia de Felipe de Edimburgo

Fallecido a mediados del 2021, mucho se ha hablado de la herencia que dejó el príncipe de Edimburgo.

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La herencia del príncipe Felipe de Edimburgo, fallecido en abril de 2021 a los 99 años, ha captado la atención pública y generado sorpresa debido a algunos nombres inesperados en el listado de beneficiarios. Su muerte marcó el fin de una era en la realeza británica, y su legado financiero y emocional quedó plasmado en un detallado testamento que repartió su fortuna, estimada entre 12 y 36 millones de dólares. Más allá de los nombres habituales como su esposa Isabel II y sus hijos Carlos, Ana, Andrés y Eduardo, el documento incluyó a tres colaboradores que acompañaron al duque hasta el final de su vida.

A lo largo de sus más de 70 años de matrimonio con la reina Isabel II, Felipe fue acumulando una fortuna significativa, aunque sus comienzos no fueron fáciles. Proveniente de una familia real griega venida a menos, Felipe escapó de su país siendo apenas un niño, oculto en una caja de naranjas. Se casó con Isabel en 1947, cuando sus ingresos navales apenas alcanzaban las 11 libras semanales. Sin embargo, con el tiempo y los años de servicio, el duque de Edimburgo llegó a recibir un estipendio anual de 359 mil libras de la Subvención Soberana.

El duque de Edimburgo fue precavido y detallista en cuanto a su herencia. La mayoría de sus bienes pasó a la reina Isabel II, quien recibió plena propiedad de activos que antes compartían. A sus hijos, Carlos, Ana, Eduardo y Andrés, les dejó la libertad de elegir lo que deseen de su vasta colección de 13 mil libros en la biblioteca del palacio, uno de los tesoros culturales que Felipe atesoraba. A su vez, sus nietos, los príncipes William y Harry, también fueron considerados en el testamento. La inclusión de Harry, quien recientemente había dejado sus deberes reales, sorprendió a algunos, pero una fuente cercana a la familia declaró que el duque “era un hombre justo e imparcial, y no castigaría a un nieto por diferencias personales”.

Quizás el detalle más sorprendente del testamento fueron los tres nombres adicionales que no pertenecen a su familia directa: Archie Miller Bakewell, su secretario privado; William Henderson, su paje; y Stephen Niedojadlo, su ayuda de cámara. Estos tres hombres fueron incluidos en sus últimas voluntades, reflejando el profundo agradecimiento y el vínculo que el príncipe desarrolló con ellos en sus últimos años de vida. Según declaraciones de fuentes cercanas al Palacio de Buckingham, los tres asistentes fueron fundamentales en su día a día, y el duque valoraba su incondicionalidad y lealtad.

El medio británico The Sun dio a conocer estos detalles en su reporte sobre el testamento de Felipe de Edimburgo. La inclusión de Miller Bakewell, Henderson y Niedojadlo fue entendida como un gesto de reconocimiento y gratitud, por la dedicación y cercanía que mantuvieron con el duque en los momentos más íntimos y personales. La decisión de incluirlos en el testamento es una muestra de la importancia que el príncipe otorgaba a las personas que lo acompañaban y asistían en la vida diaria, por encima de las normas estrictas y protocolares de la realeza.

Además, en un intento por evitar las cargas impositivas de su herencia, el duque dejó su legado económico bien estructurado. “Felipe tuvo mucho tiempo para ocuparse de su testamento y evitar que el dinero terminara en el tesoro en forma de impuestos”, indicó una fuente de la realeza, señalando el deseo del príncipe de asegurarse de que sus bienes se distribuyeran de acuerdo a sus deseos, y no fueran absorbidos por el fisco.

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