Sabrina Rojas abrió el ventilador la semana pasada al revelar que Griselda Siciliani se metió en su relación con Luciano Castro. Entre otras cosas, dijo que cuando ella estaba embarazada, la actriz 'tenía una obsesión' con su pareja y le mandaba mensajes todo el tiempo.
Consultada por este tema, Flor Vigna la avaló en algún punto y remarcó: "Debería dejar de meterse en relaciones si no quieren que se hable de ella". Sin embargo, cuando el equipo de "Mañanísima" la fue a buscar para ahondar en este punto, ella eligió callar.
"Yo estoy intentando arrancar un nuevo capítulo de mi vida. En su momento, me dolió un montón y me dediqué mucho a sanar, le recontra dediqué tiempo a eso: empecé terapia, me fui de viaje... me ocupé de que no quedara ningún resentimiento", aclaró.
Aunque no lo quiso decir abiertamente, es claro que Luciano Castro le provocó mucho dolor y ella no se lo olvida: "Todo esto es algo que me hirió muchísimo y todavía me pasa que si me tocás un poco, me dan ganas de saltar y contar un montón de cosas... por eso siento que lo mejor es abstenerse y dejar que pase".
¿Más claro? Echale agua.