En menos de una semana, Valentina Cervantes confirmó su separación de Enzo Fernández, armó las valijas y volvió a la Argentina con sus dos hijos dispuesta a encarar una nueva vida. Lejos de hacerse la superada, admitió que fue él quien tomó la decisión porque 'quería vivir cosas que no había tenido oportunidad de vivir por haber formado una familia tan joven'.
Triste pero sin rencor ni ganas de victimizarse, Valentina empezó de cero en Buenos Aires. Pochi de Gossipeame se la cruzó en el centro donde se hace las uñas y charló largo y tendido con ella. Allí se enteró que ella está viviendo temporalmente en el departamento de su abuela, que es bastante chico y en el que no tiene todas las comodidades. "Ni tiene lavarropas. La mamá de Enzo le lava algunas cosas porque ella se lleva bárbaro con la familia de él".
La influencer contó además que Valentina no está enojada con su ex sino que acepta su deseo. "No puedo obligarlo a que me ame".
Según trascendió, ella habría agendado algunas reuniones con distintas agencias para ver si puede empezar a trabajar cuando antes así como tambié, ya habría empezado a buscar algún lugar en el cual instalarse definitivamente con sus hijitos.