ARCHIVO PRONTO

La vida de María Socas: su infancia como atleta federada, los sacrificios qué hizo para ser actriz y el fuerte impacto de la muerte de su madre

La talentosa actriz falleció a los 65 años tras una valiente lucha contra el cáncer. Con una carrera que abarcó cine, teatro y televisión, su pasión por la actuación la llevó a convertirse en una figura emblemática.

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La muerte de María Socas causó un gran impacto en el mundo del espectáculo. La talentosa actriz falleció a los 65 años tras una larga lucha contra el cáncer. Su paso por la actuación comenzó casi de casualidad y terminó en una carrera brillante que la llevó a destacarse por sus composiciones tanto en cine, tele y teatro. Archivo PRONTO repasa su vida desde su infancia en Entre Ríos, su pasado como atleta y la tristeza que la invadió por la muerte de su madre. 

Nació en Buenos Aires, pero vivió una infancia marcada por sus viajes constantes y su educación en una escuela rural en Entre Ríos. Allí, dio sus primeros pasos en la actuación, interpretando a Quasimodo en una obra escolar. “Mis compañeros me vistieron y me pusieron pedacitos de esponja para hacer la joroba. Siempre lo tuve en mí”, recordaba con humor en 2007.

Antes de dedicarse por completo a la actuación, María sobresalió como atleta federada, logrando récords nacionales en salto en alto en las categorías menor, juvenil y mayor. Competía en pruebas de velocidad y relevos, alcanzando marcas notables. Sin embargo, su pasión por el arte la llevó a dejar el deporte para abrazar la actuación.

María junto a Gerardo Romano y Andrea Bonelli. 

Su entrada al mundo actoral fue casi de casualidad, en una entrevista en 2007 revelaba que estuvo a punto de anotarse en Letras pero que “una compañera de teatro, me pidió que la acompañara a anotarse en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático y terminé entrando también”.

A los 18 años decidió que su destino estaba en los escenarios y frente a las cámaras, aprovechando cada momento para perfeccionar su talento. En una entrevista de 2014, María confesó que incluso su trabajo de entonces se vio afectado por su dedicación a la actuación: “Me echaron porque, en lugar de desear que entrara más gente al local, los atendía rápido para poder practicar mis ejercicios de vocalización”.

A lo largo de su carrera, María participó en proyectos emblemáticos, ganándose el reconocimiento del público y colegas. También tuvo amores importantes como Jorge Marrale, Oscar Martínez y el padre de sus hijos.

¡Qué actrices!: Mirta Busnelli, María y Rita Cortese.

El golpe más duro de su vida

En 2002, la actriz sufrió un gran revés que la dejó fuera de sí y le generó una profunda tristeza. A seis meses de la muerte de su madre, María habló con PRONTO y le contó el difícil momento que atravesaba: “Me tocó vivirlo sola. Porque en el momento en que ella murió, no sé por qué, todo el mundo se fue”. 

María Antonia, la madre de la actriz. 

María Antonia Ortíz, madre de la actriz, era diseñadora de modas y tenía su propia boutique en Ugarteche y Las Heras. Su partida de este mundo le dejó un vacío enorme, pero hasta el último momento estuvieron juntas. “Me quedé toda la noche al lado de ella”, aseguraba. Y añadía: “La acompañé y le hablé todo el tiempo. Cuando se puso peor, mientras se moría y aún después, le seguí hablando sin parar. Fue fuerte estar ahí”. 

Con Sasha y Wanda, los pilares de su vida. 

A pesar del dolor, la actriz entendió que la muerte de su madre le dejó una profunda enseñanza. “Descubrí que estoy en un momento en el que me toca a mi contener. Ya no siento que necesito contención”, reflexionaba. La contención a la que se refería María, era la que le tenía que dar a sus hijos, Sasha y Wanda, la luz de sus ojos hasta su último suspiro.