Este martes 17 de diciembre se llevó a cabo la primera indagatoria a los acusados de haber sido partícipes de la muerte de Liam Payne, ocurrida el pasado 16 de octubre en el hotel Casa Sur de Palermo, Capital Federal. Según informaron fuentes judiciales, dos de ellos se negaron a declarar.
Se trata del empleado del hotel, Ezequiel Pereyra, y de Brian Paiz, comprometido en la causa por haberle facilitado drogas al cantante minutos antes de la fatal caída desde el tercer piso. Esa dolorosa imagen fue registrada por las cámaras del hotel ubicado en Costa Rica al 6000.
Momentos después de su muerte, se conocieron detalles de que el músico había estado consumiendo alcohol, cocaína y antidepresivos, situación que complica la situación de Paiz y que por ello está siendo fuertemente investigado.
Además, también está imputado el empresario y amigo del ex One Direction, Rogelio Nores, por abandono de persona seguido de muerte, Esteban Reynaldo Grassi, jefe de seguridad del hotel, y Gilda Martín, gerenta de CasaSur, ambos presentes el día de la muerte del cantante.
Por su parte, se espera que la Policía de la Ciudad continúe con las pericias sobre los dispositivos secuestrados en el caso. La jueza Laura Bruniard ordenó que se abran los teléfonos de Nores, Paiz y Pereyra. También pidió que se analicen los aparatos secuestrados a una de las trabajadoras sexuales que estuvo con Liam Payne en su habitación, horas antes de su muerte. En paralelo, se analizarán varios dispositivos incautados en un club de polo de General Rodríguez donde Payne estuvo los primeros días de octubre.
Con la primera cita a indagatoria consumada, se espera que continúen el jueves 19 de diciembre a través de la plataforma Zoom para que finalmente, la jueza resuelva si procesa o no a los acusados. También deberá determinar si les dicta la prisión preventiva.