Abel Pintos y Luciano Pereyra se conocen desde chicos cuando ambos daban sus primeros pasos en el folclore y buscaban ser figuras destacadas de la música. Sus vocecitas lograron conmover, pero lo que venía después iba a ser inmenso. Se convirtieron en dos de la figuras más importantes de la música nacional.
¿Cómo lo lograron? Con ese carisma que los caracteriza y ese trabajo intenso que hicieron año tras año entre composiciones sobre amor, desamor y mensajes simples de la vida... que no hay que olvidar. Por eso, llegan al alma.
¿Cuál es el secreto de la luna 30 entonces? Ocurrió este domingo 22 de diciembre en el mítico estadio Luna Park, ya casi en las últimas funciones de su tour magnético que tiene planeadas 34 lunas. Lo que sucedió fue mágico, atrapante, supremo. Si individualmente son extraordinarios, en dúo son cautivantes. Se potencian uno al otro, se miran y se conocen, disfrutan de estar ahí parados frente a las miles de almas que eligieron disfrutarlos.
Suena "Es Ahora", nombre de su primera canción juntos y del tour exquisito con el que deleitan a generaciones. Y sí, es ahora el tiempo de verlos unidos más que nunca. "Aprendiendo" el uno del otro, con bien confiesan en medio de la velada. Reconociéndose como artistas e incluso confesando ser "otros cantantes", como afirma Abel.
El tiempo quiso que sea en 2024 cuando unieran sus inconfundibles voces para este proyecto que sigue haciendo historia. Y en la noche suenan clásicos de sus repertorios como "Sin testigos", "Aquí te espero", "Como te extraño", "Y así... así", "Porque aún te amo", "Oncemil", "Seré", "Enséñame a vivir sin ti", "Motivos", "De solo vivir", "Tu dolor", "Creo en ti", "Sin Principio Ni Final", "Como te extraño", "Camina (Suave y elegante)", "El Vestido Rojo", "Si Te Vas", "Cuántas veces", "Una Mujer Como Tú", "Como Tú".
Abel cantando Luciano. Luciano cantando Abel. Comparten melodías y eligen hacer un éxito del otro ante la mirada y los oídos atentos de ambos públicos que hoy SON UNO MISMO.
Luciano emociona a Abel con su canción "La Llave". Un coro de ángeles recita las estrofas con emoción mientras los celulares alumbran en la oscuridad del Luna. Pintos no puede creer ni expresar lo que está sintiendo. Se toma la cara y escucha en silencio. La escena parece el final feliz de una película de esas que quedan en el corazón. "Te amo, Abel", se escucha a una fan que rompe el instante con los sentimientos que salen de su propia alma. "La distancia y el tiempo no saben la falta que le haces a mi corazón"...
Abel hace llorar a Luciano con su interpretación de "Tu mano". El mismo coro de ángeles parece colmar el estadio mítico mientras las lágrimas de Pereyra no pueden contenerse. Reza. Lloramos todos con él. Es una cuestión de fe, de creer, de unirse en un instante para siempre. "Qué suerte tenerte como un ángel guardián. Bendita tu mano que me pudo salvar"...
Como broche de oro, ambos hacen suya una emocionante versión del tema de León Gieco, que grabara Luciano Pereyra hace unos años: "Solo le pido a Dios" y el Luna Park se convierte en un templo de sentimientos que desbordan el alma.
Abel y Luciano, pasitos prohibidos
A lo largo de la noche, Abel Pintos y Luciano Pereyra despliegan su simpatía y ponen a bailar a todo su público. Pero también bailan ellos de manera divertida y ganándose aplausos y suspiros en el Luna Park. Los prohibidos de los artistas logran enamorar a la gente. Lucho juega a hacer flexiones y renguea con movimientos sabiendo que ya no es un adolescente y el guiño logra su cometido entre risas. Abelito contonea su cadera y sus largas piernas van para un lado mientras muestra su sonrisa y se gana los gritos de las fans.
La complicidad de estos dos es celebrada durante la noche de más de dos horas entre hits, canciones que pegan en el alma, palabras conmovedoras y elogios de uno al otro. Aplausos, se terminó la impecable función. Seguimos con las emociones mezcladas en el camino hacia casa. ¡Gracias, porque entendimos todo... ES AHORA, sin dudas!