Eliana Guercio estaba en la cima de su carrera cuando decidió dejarla de lado para acompañar a su pareja, Sergio Romero, en Europa y formar su familia, que se completó con sus cuatro hijos: Jazmín (14), Chloé (12), Meghan (6) y Luca (2). "¿El que te recuperó y trajo de nuevo a escena fue Santiago Del Moro con la radio?", preguntó el periodista Nico Peralta para Pronto y Eliana respondió: "Sí. Fue así: en 2017 nos fuimos a vivir a Inglaterra y ese año Santiago arrancó con El club del Moro. Un día, Sergio volvió del entrenamiento y me dijo que un amigo suyo estaba escuchando a Del Moro por radio en un programa que estaba buenísimo".
“´Te va a venir bien escucharlo porque sale a las 10 de la mañana tuya y es divertido´, me comentó. Lo puse y me enganché mal. Es más, esperaba que se hiciera la hora del programa todos los días para escucharlo. Era mi compañía diaria absoluta durante los años que estuve en Inglaterra", agregó.
-¿Y cómo pasaste de ser oyente a parte del equipo?
-Cuando volvimos a la Argentina para pasar la pandemia, renunció Cathy Fulop y yo, recontra atrevida, lo llamé a Santiago, a quien conocía de chica de ir a sus programas en Much Music. No éramos amigos ni teníamos vínculo diario pero de caradura, lo llamé y le dije: “Santi, estoy en la Argentina. Si se va Cathy y necesitás un reemplazo, voy el tiempo que lo necesite Cathy”. El se sorprendió mucho, me dijo que lo iba a charlar y al día siguiente me comentó que me iban a llamar de la radio. “A mí me encantaría, fijate que onda”, me dijo Del Moro. Al día siguiente hablé y firmé el contrato. Para mí era un sueño cumplido porque era mi programa predilecto y me estaban dando la oportunidad de formar parte.
-Te habrá costado nada sumarte.
-¡Nada! Porque al escucharlo tanto, me sabía hasta los tiempos. Fue una maravilla, me salía todo porque lo conocía de memoria al programa. “Vas a ver que a partir de esto vas a empezar a volver a la tele”, me comentó Del Moro y yo no quería saber nada. Solo quería hacer radio. Al año de estar ahí en El club del Moro, me llamó una productora de Corner y me ofreció hacer Epa, por América, en el verano, con Nicolás Magaldi. Me dio un poco de miedo porque no me quería meter en quilombos pero me animé y fue una experiencia divina también. Me cuidaron un montón y cuando no quería participar de algún tema, ni me ponchaban. Gente hermosa, la pasé excelente. Y luego me llamaron de Kuarzo para hacer Polémica en el bar, con Marcela Tinayre, que fue la primera mujer en conducir ese ciclo con tanta historia. Ni lo dudé, dije que sí de cabeza.
-Y saltaste a Telefe, nuevamente con Del Moro, pero en Gran Hermano.
-Ay, sííí y fue una alegría enorme cuando él me propuso hacer GH. Ahí ya no me hubiese atrevido a ofrecerme y cuando me comentó que le habían preguntado por mí para el panel, me dio mucha alegría. Le agradecí, me sumé y fue una experiencia divina. Ahora estoy chocha de volver a formar parte. El año pasado me hice fan total del programa.
-Y hasta lo decías al aire.
-Sí. Como me había roto el tobillo, tenía la tele prendida las 24 horas entonces, me la pasaba de la cama al living y viceversa siempre mirando Gran Hermano. El tobillo me lo rompí porque seguí caminando en un lugar donde pensé que había vereda pero no había y caí como 70 centímetros con el bebé en brazos. Gracias a Dios y a la Virgen Luca no se hizo nada. Pero yo me rompí tres huesos y es la peor rotura de tobillos que existe, que involucra tibia, peroné, talón tibial. No me importa si quedo renga, solo estoy agradecida a la vida de que a mi bebé no le pasó nada. Ya con eso, me alcanza y sobra para estar feliz.
-¿Seguís recuperándote?
-Ahora volví a hacer la rehabilitación porque terminé las grabaciones de Bake off. La idea es quedar lo menos renga posible. Me cuesta a la mañana, cuando me levanto y los primeros minutos de caminar son los peores. Pero estoy mucho mejor. Es un cuadro complejo y la rehabilitación es larga y por muchos meses. De a poco voy avanzando. Repito: lo mejor es que al bebé no le pasó nada. Lo tenía en brazos y mientras me estaba cayendo, en vez de agarrarme de lo que tenía alrededor, lo que hice fue apretarlo fuerte y levantar mis brazos hacia arriba para que a él no le pasara nada. Luca nunca se enteró: solo se despertó y me vio a mi gritar como loca porque se me habían roto tres huesos.
-¿Y en esa etapa mirabas mucho GH?
-Claro. Se me hizo mi novela Gran Hermano: abría los ojos y tenía prendido GH, y cuando todos se iban a dormir, yo seguía mirando el reality. Estaba re enganchada, lo miraba las 24 horas porque estaba en reposo y no tenía otra cosa para hacer. Yo había visto solamente el Gran Hermano de Silvina Luna y me volví a enganchar con el del año pasado, el que ganó Marcos Ginocchio. Como estaba en la radio con Del Moro, miraba ese GH porque me encanta él y lo admiro un montón. Es moderno y le aporta otra cosa a la tele. Me encanta como labura y como es como jefe. Me encantó volver a trabajar con Santiago.