HERMOSA HISTORIA DE VIDA

René Bertrand: "Nos enteramos de que nuestro hijo tenía síndrome de down recién cuando nació"

El actor y su esposa actriz, Belén Giménez, están haciendo la obra Switch todos podemos cambiar en Carlos Paz. Allí comparten sus días con sus hijos, Sofía (5) y Franco (3), a quienes presentan en una nota súper emocionante con Pronto.

Escrito en ESPECTÁCULOS el

Este es un verano más que especial para René Bertrand (52) y Belén Giménez (38) ya que, además de compartir todas las noches las tablas del Teatro del Sol 1 con la comedia dramática Switch Todos podemos cambiar, la pareja de actores disfruta como nunca de la familia que conformaron con sus hijos Sofía (5) y Franco (3).

Por primera vez, René y Belén presentan públicamente a sus hijos en una producción fotográfica y eligieron conversar con Pronto sobre la profesión, los lazos familiares, la paternidad, la verborragia de Sofía y la ternura de Franco, que llegó para coronar la pareja y llenar de luz su hogar. “Estamos disfrutando mucho de esta temporada y de poder combinar el trabajo con el placer de pasar tiempo entre nosotros cuatro y con amigos”, confió René.

René Bertrand con Belén Giménez y sus hijos Franco y Sofía
René Bertrand con Belén Giménez y sus hijos Franco y Sofía

Súper activo, el actor no solo protagoniza y dirige su obra sino que, además, está como director de Jey Mammon en el espectáculo Enseguida vuelvo, que se presenta en el teatro Zorba de la villa serrana. “Con los chicos de la productora Perspectiva venimos trabajando desde el año pasado, esta temporada creamos Switch y la pasamos muy bien compartiendo el camino con José Quiroga y Nicolás Yannicelli, al igual que con Gustavo Sofovich y Jey. Es una época de mucho laburo y muchas cosas lindas”, agregó Bertrand.

Cuando Belén y René comenzaron a hablar de sus hijos, se pusieron en modo papis orgullosos. ¿Cómo es Sofía? "¡Terrible! Fue cuatro veces nomás al teatro y ya se sabe los textos. Está desesperada por subirse al escenario y nos lo pide todo el tiempo", sostuvo Giménez.

René: -Desde chiquita ya se subía al escenario del Zorba, donde hacíamos nuestras comedias, y no había final donde ella no estuviera en las patas esperando para entrar a saludar conmigo. En el Teatro Del Lago también, cuando hicimos La mentirita. Habla desde muy chiquitita, nos pedía que prendiéramos las luces, le pusiéramos música y ella improvisaba un tema de Gloria Trevi, por ejemplo.

René Bertrand con Belén Giménez y sus hijos Franco y Sofía
René Bertrand con Belén Giménez 

-¿Les dijo que quiere ser actriz?

Belén: -Nos dice que ya es actriz. Nosotros no la presionamos ni la incentivamos en nada. La dejamos que sea como quiera y que crezca con libertad. A Sofi le gusta cantar, bailar, actuar, pintar, jugar. El 31 de mayo cumplirá seis años y Franco tiene tres. Cumple cuatro en septiembre.

-¿Qué le trajo Franco a la familia?

René: -Soluciones. Franco a mí me enseñó lo que es la libertad plena y pura. Nosotros creemos que somos libres pero siempre estamos atados a algo. De golpe, a veces no decimos lo que pensamos por las dudas o por ser políticamente correctos. Franco es la libertad absoluta: si quiere jugar, juega. Y si no quiere jugar, no juega. Y no hay forma de convencerlo ni hay ningún tipo de negociación posible. Es un chico que crece con libertad absoluta y pretendo que siga siendo así.

-¿Cómo se llevan entre ellos?

Belén: -Súper bien. El la mira a ella con admiración y todo lo que hace ella para Franco es “guau”. Se ríen, juegan juntos, casi no pelean y se andan besuqueando y abrazando por la vida. Sofi lo re protege y nosotros tampoco discutimos delante de ellos. No queremos que ellos vivan esas situaciones ni adentro ni afuera de casa.

René Bertrand con Belén Giménez y sus hijos Franco y Sofía
René Bertrand con Belén Giménez 

René: -Si tenemos que discutir, como cualquier pareja, tratamos de que sea una vez que los chicos se fueron a dormir. Lo cual también está bueno porque peleás más tarde y ya no te quedan ganas de discutir. Cuando se da el chispazo, nos calmamos porque están los chicos y cuando ellos se fueron, nosotros nos olvidamos por qué habíamos discutido.

-¿Ellos descansan bien?

B: -Estamos en colecho todavía. Dormimos los cuatro juntos porque no podemos estar sin ellos. Es más de René que mío. Sofía tiene el cuarto desde antes de nacer y no lo usó. Duerme entre nosotros dos y Franco tiene su cuna colecho grande, pegada a nuestra cama. El orden es: Franco, René, Sofía en el medio y yo.

-¿Quién es el que pone los límites?

R: -Yo. Belén es como la amiga y juega mucho con ellos. Yo soy el que trata de poner límites y si bien intento ser un papá moderno, también tiene que haber disciplina. Sobre todo en la sobre confianza frente a costumbres o pedidos directos.

-¿Cómo se enteraron de que Franco iba a ser un nene especial?

R: -No nos dijeron nada. Franco nació y nos enteramos ahí. Belén se hacía ecografías como cualquier embarazada y no salía nada. Podía ser una chance en 3500 y salió. Dios lo trajo acá y estamos felices con él y con Sofi.

René Bertrand con Belén Giménez y sus hijos Franco y Sofía

B: -Lo tuve por cesárea, me lo pusieron un minuto sobre el pecho y se lo llevaron a pesar, medir y hacer los controles.

R: -Ahí, cuando lo estaban revisando, la doctora llamó a otro médico y me dijeron que tenía síndrome de down. Después venía la otra parte: había que decírselo a ella. Ya habíamos pasado una complicada con Sofi cuando nació, también ahí en Los Arcos de Palermo, porque ella dejó de respirar al minuto. Estuvo once días con respirador porque no había inflado los pulmones. Belu ya había pasado una cosa medio traumática con Sofi y ahora con el tema de Franco había que decírselo.

B: -Cuando estaban cerrándome y yo estaba aun con los brazos abiertos, entró la doctora y lo vi atrás a René con una cara de stand by. Estaba raro, como ido. La médica me dijo: “Tu hijo tiene trisomía 21”. No conocía esa palabra y no sabía de qué me estaba hablando. Con la anestesia, estaba temblorosa aún y me explicó: “Tiene síndrome de down”. La miré fijo, le dije “ok” y miré al techo.

René Bertrand con Belén Giménez y sus hijos Franco y Sofía

-¿Qué se te cruzó por la cabeza?

B: -Como mamá, sabía que iba a ser la primera en amarlo. Es mío, no le di trascendencia y miré un rato el techo. No dejó de ser un cimbronazo y las primeras 24 horas fueron bravas. Me dio miedo, no sabía qué pasaba y me angustiaba pensar a futuro. Nuestros obstetras, Gustavo y Maxi Katz, fueron unos genios y nos súper contuvieron.

-¿Y así se fueron a su casa?

R: -No, fueron 24 horas complejas. Fuimos a la habitación pero nos costaba caer. Mirábamos al bebé y negábamos todo. “No, no tiene nada”, pensábamos. Porque la negación es lo primero que aparece. Luego llegó la psicóloga y mi preocupación era pensar para adelante e imaginar qué va a ser de él cuando nosotros ya no estemos. Eso nos tenía angustiados y me peleé con la psicóloga en ese momento porque me decía que no tenía que pensar así y yo no estaba en condiciones en ese momento de reflexionar en nada. Pero automáticamente después de eso se me acabaron las dudas.

-¿Y hoy cómo están?

R: -Felices. Franco es un regalo de la vida y como te dije al principio, vino a solucionarnos todo. Nos hizo mejores personas a mí, a su mamá y a quienes nos rodean. Le enseña a la hermana cosas todos los días, sobre todo lo referido al afecto. Franco es pureza y ahí te das cuenta cuán contaminados estamos nosotros. A vos te vio y te tiró los brazos. Pero si te ve y no te los tira por algo será.

René Bertrand con Belén Giménez 

Por Nico Peralta // Fotos: Luis Varela.

La entrevista completa con René Bertrand y Belén Giménez está en la edición digital de enero de revista Pronto, se puede descargar y leer de manera gratuita haciendo click en este link

Pronto digital de febrero