Todo era felicidad para Vanesa Carbone, su marido y su hija, quienes estaban pasando unas vacaciones soñadas en el sur argentino, más precisamente en Villa La Angostura.
“Paramos en una cabaña en el bosque cerca de la playa. Aproveché y conocí Villa Traful, que me quedaba pendiente de esa zona. Realizamos muchas actividades, kayak y mucha playa”, comenzó contando la artista y licenciada en ciencias forenses, quien va seguido al lugar porque se crió en el Sur.
Según el relato, fueron 15 días en los que el clima acompañó como nunca antes: “No llovió un solo día, las temperaturas fueron de entre 33 y 35 grados, inusuales para la zona, con decirte que tuve que comprarme unos shorts porque era imposible estar. Una locura nunca vista”, explicó a PRONTO Vanesa, quien, sin embargo, no pudo dejar de empezar a preocuparse por lo mal que estamos a nivel climático.
“Nos estamos hirviendo en una olla a fuego lento con temperaturas más elevadas cada vez y mínimas que son una locura. Es más, pase por un bosque en el que hacía mucho tiempo me quería sacar una foto, y ya no estaba, lo habían talado para construir”, explicó la investigadora forense y experta en criminología.
A dicha inquietud, se sumó la poca gente que estaba vacacionando en el lugar, lo cual “era la queja de todos los comerciantes, decían que parecía febrero y se notaba en ellos la preocupación por la baja turística”, y los altos valores de los productos y servicios, aunque Vanesa reconoce que “La villa es un lugar con precios elevados”.
De todos modos, un hecho que involucra a su pequeña hija y que apenó a toda la familia fue el que empañó definitivamente las vacaciones.
“Perdimos a un miembro importante, “la peludita” de mi hija, y está desconsolada llorando. Perdimos a Luli su muñeco de apego seguro en algún comercio, así que estamos pidiendo que si la ven por favor nos avisen porque no para de llorar desde entonces”, relató entristecida a Pronto, solicitando que quien la encuentre se ponga en contacto con ella para que su hija pueda volver a sonreír.