Por estos días Marcelo Tinelli es tema por distintas cuestiones. Por un lado, la supuesta separación de Milett Figueroa. Si bien es verdad que se encargó de mostrar que pasaron el fin de semana juntos, la realidad es que ya no comparte fotos en sus respectivas redes sociales como antes.
Pero también se supo que su productora tuvo problemas económicos, sueldos que se atrasaron, aunque ahora estaría al día, y demás cuestiones. Hoy es una incertidumbre el regreso del Bailando, y busca, para poder volver, enfocarse en el humor, apostando a sus históricos. Todo esto por una cuestión de costos. También es nombrado en el lío que tiene América TV por paritarias.
Ahora, según contaron en Socios del espectáculo, Tinelli vendió la propiedad que tenía en la Patagonia, a la que se fue a vivir con su familia en plena pandemia, y que tantos dolores de cabeza ante la opinión pública. Rodrigo Lussich dijo que la había puesto en venta y que logró desprenderse de esa cas a fines del año pasado.
A la información brindada, Paula Varela sumó: “Esta casa la compartió con Paula (Robles, su segunda esposa) y, a la separación, quedó parte de Marcelo y parte de Paula. Ella es muy del sur, le encanta, viajaba mucho y los chicos crecieron y pasaron su infancia ahí”.
“Marcelo lo compró como un lugar de pesca abandonado, después obviamente se construyó esa mega casa”, remarcó Lussich. En cuanto al lugar, tiene 850 metros cuadrados cubiertos, más 1300 metros de espacios libres, con un inmenso bosque sobre uno de sus lados. Está emplaza en un cerro, en Esquel, a 45 kilómetros del aeropuerto.
Cuenta con 6 pisos, está revista en piedras, como la mayoría de las propiedades de la zona. Cuando era propiedad de Tinelli, tenía su propio proveedor de internet, y la energía se generaba a través de paneles solares. Además, tiene un sauna, una vinoteca, y una piscina. Por supuesto, la mayoría de los ambientes dan un lugar sensacional