El lanzamiento de Romper la pared, la biopic sobre la vida y carrera de Ángel Di María, desató una fuerte controversia, especialmente con los periodistas Matías Liberman y Toti Pasman. La serie, que generó un intenso debate, llevó a la familia del futbolista a manifestar su descontento con las críticas que recibió el histórico 7 de la Scaloneta durante su carrera. Sin embargo, la reacción más reveladora vino de la mano de Jorgelina Cardoso, esposa del jugador.
Cardoso se comunicó con el periodista Santiago Sposato, quien al aire de DDM (América TV), aclaró la posición que tiene la madre de Mía y Pía respecto a la polémica generada con los periodistas por la serie y el comercial promocional.
Además, recordó cómo fue el momento en el que se reencontró con Pasman tras los polémicos dichos que él lanzó sobre Di María: “Le di la mano, se me cayeron tres lágrimas y él dijo que lloré descontroladamente. Yo le dije casi lo mismo que mi suegra, que ya está y le di la mano. Que no me haga quedar mal porque sí acepté dándole la mano, mi suegra lo mismo y mi suegro no. Ni la mano ni nada”.
Además, Cardoso enfatizó que el objetivo principal de la serie es inspirar a los jóvenes a que sigan sus metas, y no involucrarse en controversias innecesarias. "No quieren que se termine desvirtuando el mensaje de la serie. Ellos necesitan que la gente entienda que es para que los nenes, que luchen y trabajen por sus sueños", dijo.
"Él comparó mi lista negra con la dictadura, y yo nunca dije lista negra. Es por eso que decidimos no hablar más del tema para que no se siga agrandando", le escribió la mujer del futbolista al periodista de DDM, para dejar en clara su postura frente a la polémica situación.
La declaración de Cardoso subraya el deseo de la familia Di María de mantener el enfoque de la serie en su propósito original, alejándose de la controversia.
Mientras tanto, Toti Pasman manifestó su descontento con la forma en que la agencia de publicidad manejó la promoción, lo que finalmente llevó a su decisión de no participar en el spot final: "No me gustó el comercial, la agencia se portó muy mal conmigo. Me parecía una buena manera de cerrar la historia pero un día antes me pasan el guión final y dije que no. Di María tiene derecho a hacer la serie que quiera y como quiera. Ya pedí perdón de todas las maneras posibles".