La historia de Celina Rucci es similar a la de muchos argentinos que, durante el Golpe Cívico-Militar de 1976, sufrieron la pérdida o desaparición de sus seres queridos, una herida que aún sigue abierta. En el caso de Rucci, creció sin su padre y, tras 29 años, finalmente logró reencontrarse con él. Te contamos cómo fue ese emotivo reencuentro y lo que compartió con PRONTO sobre la reconstrucción de su vínculo.
En 2007, Rucci era la chica del momento. Su paso por Playboy, La peluquería de los Mateos, El champagne las pone mimosas y la consagración como la ganadora del Bailando la llevó a un grado máximo de exposición siendo la favorita de los productores y del público.
Aunque su radiante rostro aparecía a diario en los programas más vistos de la televisión, pocos sabían que, mientras triunfaba en el mundo del espectáculo, en su vida personal estaba viviendo uno de los momentos más trascendentales: a los 29 años, se reencontró con su padre.
En 1976 tuvo lugar uno de los hechos más terribles, sangrientos y dolorosos de nuestra historia. El 24 de marzo, la junta militar comunicaba por televisión el comienzo del proceso de reorganización social y con ello una serie de eventos que llevó a la desaparición de miles de personas. Una de ellas fue Juan Domingo, el papá de Celina.
“Fue una etapa cruda, era una continua ilusión de que apareciera. Por suerte, me enteré de que estaba en Río de Janeiro, me reencontré con él y comenzamos una relación que hoy continúa vía telefónica”, relató Celina a PRONTO en 2008.
Cuando su padre se escapó de los militares y se exilió en Brasil, Rucci tenía apenas tres años por lo que mucho no recordaba. Con los años, su familia le contó del asesinato de José Ignacio Rucci, su tío materno, por aquel entonces secretario general de la CGT y de la desaparición de su papá, no mucho más.
En 2007, la ex bailarina habló con PRONTO y nos reveló detalles de cómo fue la historia de su papá: “Cuando logró zafar de los militares, se tomó el primer micro para Brasil y no volvió en este tiempo porque sólo quienes fueron torturados saben lo doloroso que fue”.
Si bien pudieron hacer el reclamo al Gobierno, Celina contó que no fue una opción debido a que “en la mesa nunca estaba presente la política porque causaba mucho dolor”. La artista llegó a pensar que su padre estaba muerto por lo que hizo varios años de terapia para poder superarlo y cuando se reencontró con él, no lo podía creer. “No quise preguntar mucho porque es muy doloroso para ambos. Y no tengo nada para reprocharle”, aseguró.
Uno de los mayores miedos de Rucci fue no reconocer a su padre, ya que cuando lo vio por última vez era una niña y solo guardaba una foto blanco y negro de cuando él tenía 40 años, pero su parecido físico aplacó todas sus dudas. “Los mismos pómulos y la misma nariz”, detalló. Y agregó: “Me re shockeo”.
Casi 30 años pasaron para que padre e hija volvieran a reencontrarse, ella afirmó que “cuando lo conocí, en diciembre pasado, hice un retroceso y me relajé tanto, que cada vez que tenemos contacto me siento una criatura, una niña”.
Junto con su padre, la ex vedette conoció a su hermana mayor, fruto de una pareja anterior de Juan Domingo, y una sobrina. A diferencia de lo que ella creía, tenía una familia grande: “Mi familia era hasta hace poco mi mamá, mi abuela y yo. Ahora tengo parientes por donde se te ocurra”, confesó Rucci.
Desde que se volvieron a ver, Celina y su papá se ocuparon de reconstruir su vínculo y si bien viven en diferentes países, ella viajaba con frecuencia para visitarlo y mantenerse unidos. En su cuenta de Instagram mostró algunas imágenes de los viajes que realizó junto a su hijo Uciel.
En 2022, la ex vedette realizó un viaje muy especial junto a Juan Domingo: viajaron a Italia para conocer el pueblo de su abuelo paterno. "Como ya estamos grandes, la idea es coleccionar buenos momentos y quedarnos con lindos recuerdos. Mi papá ya es mayor, y yo atravesé una situación de salud", contó Celina a PRONTO.
La situación de salud a la que se refiere es la leucemia que enfrentó en 2021, de la cual se recuperó con el apoyo de su esposo, el cirujano Federico Girardi, con quien recientemente celebró una boda de ensueño en Grecia.
Sin dudas, la historia de Celina es una de superación: de no conocer a su padre a construir una relación entrañable, de atravesar una enfermedad devastadora a estar completamente sana, de construir un hogar lejos de Argentina y de volver a apostar al amor con una celebración mágica rodeada de sus seres queridos.