Pamela David siempre se caracterizó por su belleza y su carisma. Nacida en Córdoba, al poco tiempo se mudó a Santiago del Estero. En 1998 dejó la capital santiagueña y partió a Buenos Aires para estudiar Administración de Empresas.
Las vueltas de la vida hicieron que se convirtiera en modelo en el staff de Ricardo Piñeiro. La gran fama llegó en el 2001 en el reality show El Bar, lo que le dio popularidad pero también que hizo que su pareja de ese momento, Patricio Giménez, el hermano de Susana, rompiera la relación. Pero la morocha siguió a paso firme. Se la vio en algunos ciclos de Francella, condujo Playboy TV e hizo jugadas escenas en Doble vida.
Con 25 años había vivido un romance que incluyó compromiso con el arquitecto Rodrigo Fernández Prieto, también pareja de Jesica Cirio.y Floppy Tesouro, con quien tuvieron a su hija Moorea. Después hubo amor con el basquetbolista Bruno Labaqué. Estuvieron de novios dos años y se casaron el 3 de marzo de 2008. Al tiempo nació su hijo, Felipe, pero en el 2010 la pareja se rompió.
Para el 2010 Daniel Vila era un poderoso empresario dueño de empresas de energía, un complejo inmobiliario de alta gama y del conglomerado de medios América TV, el más grande luego del grupo Clarín. Había estado casado con Sandra Scifo, con quien tuvo hijas como Magdalena y María Luisa, además de tener otros hijos de una relación anterior (Agustín, María Noel, Barbarita).
La primera chispa, para Daniel, fue completamente inesperada. Él mismo confesó haberse enamorado de Pamela sin conocerla. El flechazo ocurrió en la redacción de una revista del grupo, donde vio una gigantografía de ella en una tapa con un body painting. "Vi esa foto... y dije 'ésta es la mujer de mi vida'", admitiría. Se conocieron personalmente, en el programa “Animales sueltos”.
Pamela, al principio, confesó que Vila “no me interesaba como hombre, sino como persona. Me lo encontraba en eventos y me quedaba horas hablando con él”. El empresario reveló con humor que "la tuve que perseguir... Hoy me acusarían de acoso. Estaría preso por acoso". Iniciar una relación se presentaba como un verdadero desafío y no solo por los 25 años de diferencia de edad.
Pamela confesó que era una situación "complicada" porque ambos estaban aún en proceso de separación de sus respectivas parejas. “Me enamoré de Pamela y hoy sigo tonto de amor por ella. Yo era el presidente de América pero no nos habíamos cruzado ni en el pasillo. Después pensé cómo entro... Era una situación difícil, yo era el jefe y ella mi empleada”, recordaría Vila.
En octubre de ese año, ambos viajaron a Miami donde afianzaron su noviazgo. Ese verano en Pinamar fue el lugar en el que se los vio por primera vez juntos. El 6 de marzo, Vila y David se mostraron juntos en la vendimia solidaria en Mendoza. Al conocerse la relación, Pamela contaba en el desaparecido diario Perfil. “Estoy muy bien, la verdad es que se rompió una burbuja que no queríamos que se rompiera. No teníamos intención de esconder nada, pero queríamos cuidarnos para no provocar a nadie. No puedo negar algo que me hace bien, pero no me interesa dar detalles. A veces es complicado cuando las cosas toman estado público”.
Finalmente, después de cinco años de relación y con su hija Lola ya de tres años, la pareja decidió dar el "sí" en la provincia natal del empresario.La ceremonia se celebró el 9 de abril de 2016 en la majestuosa quinta que posee Daniel en San Isidro, Mendoza. La naturaleza quiso agregar un toque dramático y emotivo: una "intensa lluvia" cayó sobre la casona durante todo el evento, lo que no hizo más que reforzar la calidez de la unión.
Sólo 94 invitados, el entorno más cercano compartió el momento. Estaban los hijos de Vila, sus hermanos, los padres de Pamela). También dijeron presente Sergio Massa, y su esposa, Malena Galmarini; el empresario Sebastián Eskenazi y su esposa, Analía Franchín, y las figuras de América TV, Alejandro Fantino y Santiago del Moro. Durante la ceremonia los invitados debieron protegerse con paraguas blancos personalizados con los nombres de los novios. También hubo mantitas para protegerse del frío, que se entregaron durante la recepción.
"Nunca hice un casamiento tan exprés", admitía al final de la celebración el padre Ignacio Saade, en alusión a la llovizna continua que acompañó toda a ceremonia en la capilla del lugar, que está al aire libre. El cuarteto de cuerdas Ludwig le puso música en vivo a la celebración que finalizó con una suelta de globos blancos. El primero en gritar "¡Vivan los novios!", fue José Luis Manzano. Ángel de Brito fue el encargado de documentar en Twitter el minuto a minuto de la boda.
}Pamela lució espléndida con un vestido de la diseñadora María Gorof. La emoción de la novia fue tal que, minutos antes de subir al altar, le envió un WhatsApp a Daniel y "me largué a llorar... Tenía todo el maquillaje corrido ¡Me desfiguré toda la cara! ¡Llanto a moco tendido! Admitió que su marido estuvo en "todos los detalles" para que fuera un día "mágico y único en nuestras vidas".
Los novios eligieron siete testigos y las hijas de Vila fueron las damas de honor de la ceremonia, con coronas de flores frescas en el pelo. Los anillos llegaron al altar en manos de Lola, la hija que tienen en común Daniel y Pamela. Los siete hijos de ambos: Agustín, Noel, Barbarita, Magdalena, María Luisa, Felipe y Lola rodearon el altar durante la celebración.
Magdalena, María Luisa,
y Lola, fruto de su relación con
Pamela, quien además es mamá de Felipe.
La propia Pamela resumió su estado en un tuit que se hizo viral: "Siento el corazón más grande. No pensé que iba a estar así, tan feliz, nerviosa, ansiosa, mil cosas". Así, bajo la lluvia mendocina, Daniel y Pamela coronaron una perseverante historia de amor que sigue viento en popa.