Dante Gebel regresó a la pantalla de El Trece ese sábado 11 y en su primera emisión estuvo Wanda Nara. La controvertida entrevista que se grabó en Estados Unidos, y que armó revuelo dentro de Telefe porque no había pedido permiso.
Wanda tocó varios temas en La divina noche de Dente, y no se olvidó de Mauro Icardi. No esquivó lo que le generó la separación, aquellas primeras semanas, y fue contundente al definirlo: “Un infierno”.
En un fragmento de la entrevista, ya metida en el tema Icardi, reconoció: “Me costó mucho mi última separación. Me resultó difícil salir de esa relación. Fueron tres años muy duros, en los que intenté resguardar a mis hijos”.
Con ganas de profundizar sobre el tema, confesó: “Estaba mal viviendo en Turquía, era un país lejano con otra cultura. Sentí mucha presión y en ese momento no estaba pensando en mí. Lo hacía por los chicos, por el club...”.
Wanda mencionó que siempre apostó a la familia, incluso cuando -según ella-, la relación entre ella y Mauro ya estaba quebrada. “Sentía culpa por haber encontrado ese destino y de haberles quitado a mis hijos la posibilidad de vivir en familia de manera tradicional”, dijo.
Consultada sobre cómo tomaron sus hijas el fin de la relación, soltó: “Por suerte ellos son de esta era, tienen otra cabeza, los chicos vienen diferentes”.