A Coti Sorokin se lo conoce por ser el autor de uno de los músicos más creativos de la Argentina y también por su comentado matrimonio y posterior divorcio de Candelaria Tinelli. Pero hay un costado menos difundido del músico, uno que mezcla emoción, fútbol y amistad: su vínculo con los dos máximos ídolos ya no solo de nuestro país sino del mundo: Diego Maradona y Lionel Messi.
En una charla distendida con El Pollo Álvarez, Coti contó que "Con Diego hablé mil veces. Pero no por WhatsApp, personalmente". Entre risas, Coti reveló que su contacto con Messi comenzó casi de casualidad: lo tiene agendado como “Lio Enano”, pero aclaró que no fue él quien puso ese nombre, sino un amigo del propio futbolista, cuyo nombre prefirió reservar. Por seguridad, agregó, los nombres en su agenda no son los reales: siempre hay un código, porque si le llegaran a afanar el teléfono, mejor que nadie entienda nada.
El cantante explicó que conoció personalmente al rosarino y que incluso intercambiaron mensajes de WhatsApp, aunque nunca tuvo la oportunidad de tocar para él en un evento. Aun así, compartieron momentos que quedaron grabados en su memoria. “Tengo un montón de anécdotas con él. La primera fue que me salvó una gira”, recordó con emoción.
Todo ocurrió cuando Messi recién comenzaba su carrera en Barcelona. Coti viajó a la ciudad catalana para ofrecer un show y, por un amigo en común, el futbolista los había invitado a él y a su staff a un partido amistoso después del concierto. Sin embargo, un imprevisto lo dejó afuera del plan: se lesionó y no pudo asistir, aunque todos sus músicos y su equipo sí fueron. El Pollo Álvarez no pudo evitar exclamar un “¡¿Cómo no vas a ir?!”, y Coti, entre risas, relató cómo la situación terminó reforzando la conexión con Leo: el futbolista le mandó la camiseta firmada, la número 19, que Coti conserva enmarcada, y además le pasó el teléfono de su fisioterapeuta, quien lo ayudó a recuperarse de la lesión. “A partir de ahí, cada vez que iba a Barcelona le avisaba y lo iba a ver. Hablamos un par de veces por WhatsApp también”, recordó.
Si la historia con Messi emociona, la que involucra a Maradona tiene un aura casi mítica. Coti recordó que la primera vez que vio al Diez fue en un estudio con Andrés Calamaro, mientras grababan Honestidad Brutal. Era 1998 y Coti apenas comenzaba a dar sus primeros pasos en el ambiente musical. En medio de una noche de grabación apareció el Diego. "Nos quedamos totalmente pasmados. Yo era un chaval, estoy hablando del año ‘98. Estaba ahí grabando con Andrés y éramos tres o cuatro personas. De repente, silencio en la sala y había aparecido Diego con un shortcito (risas), con otro flaco, un grandote, que iba con él. Cayeron así las tres de la matina. Y ahí grabó, cantó, no sé qué, estuvimos zapando. Fue muy divertido", recordó.
Sorokin contó que después de ese primer encuentro, se cruzaron varias veces más: en Madrid, en la casa del Kun Agüero, y en los cumpleaños de Benjamín. Todo un lujo para cualquier argentino.