María José Favarón, la pareja de Aníbal Lotocki, rompió el silencio para hablar sobre su vínculo con el médico preso, el caso de Silvina Luna y cómo la afectó económicamente. Además, la historia con la hija del médico que está preso y que tiene que cuidar por una decisión judicial ante la ausencia de la madre de la menor.
Primero quiso evitar hablar de los casos de "mala praxis" por los que fue condenado su marido y centró la charla con Puro Show en torno a la niña que vive con ella hace un año, según dijo, producto de una "cuestión ocasional" de Aníbal y a la que cuida por decisión del Consejo de Menores.
Favarón relató que la situación le cambió la vida de un día para el otro tras la detención de Aníbal hace dos años. Confesó estar "muy angustiada" porque, personalmente, ella no decidió ser madre. La menor, al cumplirse un año bajo su techo, le pidió celebrar la "supervivencia", un momento que la conmovió profundamente y le produjo "piel de gallina". En ese contexto, Favarón criticó el "mal accionar de la madre" de la niña.
Defensa de Lotocki y el vínculo actual
A pesar de los rumores de separación que circularon en un momento, Favarón negó haber roto el vínculo con Lotocki: "Yo jamás me separé de Aníbal, jamás". Sostuvo que lo visita los domingos en Ezeiza, los días de familia. Remarcó que la nena no quiere ir, pero que ella siempre está presente.
Respecto a la causa de Silvina Luna, y las consultas sobre si los resultados de la autopsia podrían modificar la carátula, Favarón prefirió no hacer declaraciones. "Me gustaría que lo hablen con los abogados. No es un tema del que yo quiera hablar y te pido que se respeto eso", le dijo a Wally, cronista de Puro Show.
Sin embargo, Majo Favarón reafirmó su postura de que Aníbal Lotocki no actuó "de mala fe", una creencia que sostiene porque lo conoce.
El alto costo del "estigma social"
Favarón detalló las graves consecuencias que la situación judicial y el "estigma social" le han generado. Aseguró ser "muy atacada" por su defensa a Lotocki.
La estigmatización le ha impedido conseguir vivienda: "Nadie me alquila un departamento. Me tuve que mudar a lugares que ni te imaginarás. Me tuvo que mudar al departamento de una amiga".
Para poder "sobrevivir" económicamente, Favarón tuvo que vender sus pertenencias: "Vendí casi la mitad de mis cosas. Muebles, mesas, mi auto. No me da vergüenza decirlo. Y me ayuda Aníbal (Lotocki) siempre que pudo. Hoy de alguna manera u otra me colabora".