Todos conocemos a Mariano Martínez como celebridad: protagonista de novelas entrañables, galán de la televisión y novio de muchas famosas. Pero detrás de las luces, existe un costado menos difundido y profundamente humano: su compromiso silencioso y constante con quienes más lo necesitan.
“Fue algo natural toda mi vida, digamos. Por ejemplo, cuando hacía Son amores, estábamos grabando en el Hospital Israelí, y unas señoras me hablan de un hogar de chicas cercano, nenas que pasan situaciones muy difíciles en la vida, desde bebés hasta dieciocho años. Bueno, fui a conocer ese lugar y terminé siendo padrino bastante tiempo", recordó con sencillez y sin alardes en Infobae.
Hoy, su compromiso continúa firme. “Ahora, por ejemplo, me encantaría hablar de un merendero al que vengo hace cinco años, justo desde la pandemia, que se llama D.A.R.; está en el tercer cordón de La Matanza, y son pibes que, aunque parezca increíble, no saben ni cuándo cumplen años, ¿me entendés? Así que me encantaría que se metan en el Instagram de D.A.R. y, si pueden, colaboren con lo que sea, hasta se puede ir a visitarlos”, contó, invitando a sumarse a una causa que lo moviliza profundamente.
En tiempos donde muchas veces los gestos solidarios quedan opacados por lo fugaz de la fama, Mariano elige poner su voz y su presencia al servicio de quienes más lo necesitan. No lo hace para las cámaras ni como parte de un personaje: lo hace desde el corazón, convencido de que la empatía y el compromiso pueden transformar realidades. Ese es, quizás, el rol más importante de su vida.