ARCHIVO PRONTO

El recuerdo de la boda de Diego Santilli y Analia Maiorana: se enamoraron cuando no lo esperaban y se casaron bajo la lluvia

Diego Santilli y Analía Maiorana sellaron su amor en medio de un temporal que no logró apagar la alegría de su boda. Diez años después, siguen demostrando que cuando el amor es fuerte, ni la lluvia puede detenerlo.

Créditos: Archivo Pronto
Escrito en ESPECTÁCULOS el

A veces verse no es lo mismo que encontrarse y mucho menos, enamorarse. De eso pueden dar fe Diego Santilli y Analía Maiorana que se vieron en galas y cenas benéficas hasta que la vida decidió enamorarlos. Ambos llegaban desde mundos distintos, pero con un mismo deseo: volver a compartir el camino con un amor. Cuando se casaron lo hicieron en medio de un temporal, quizá una metáfora de esa pareja que superó nubarrones.  

Para el 2012 Analía, exmodelo y empresaria, atravesaba una etapa de cambios profundos. Separada de Martín Terra padre de sus hijas, Lola y Malena se enfocaba en su nueva vida. Santilli, por su parte, venía consolidando su carrera política y se separaba de Nancy Pazos, su pareja durante casi veinte años y madre de sus tres hijos Teo, Nicanor y Antonio.

Al principio, ellos negaban el romance. "Lo conozco hace años. Nos cruzábamos en cenas benéficas. La última vez fue en la boda de unos amigos. Y ahí surgió todo. Ahora voy a comidas, me cruzo con políticos y me preguntan: ¿Es verdad? Pero con Diego lo hemos hablado y hasta nos reímos del tema... Me llamó por teléfono y me pidió disculpas. Se portó muy bien. Me gustó su gesto, me pareció súper honesto", decía Maiorana en una nota con revista Gente.

En mayo de 2013 hicieron pública la relación con una serie de fotos que los retrataban descansando en Pinamar. “Yo creo que vi su rol de padre y me enamoré. Porque también lo llevé a mi vida. Al estar separada, con hijas mujeres, dije: ‘Qué lindo, un hombre así’. Eso fue lo que más me atrapó”, le contaría ella a Héctor Maugeri sobre qué la enamoró del político. “El humor también fue algo que a nosotros nos enganchó mucho. Es el día de hoy que nuestra conexión pasa mucho por el humor”, agregaría.

El look de los novios en el civil

Al poco tiempo de dar a conocer la relación decidieron dar un paso más importante: casarse.  La noticia de su casamiento no fue algo sorprendente entre sus allegados, según lo que le contaba la exmodelo a PRONTO, sus hijas la incitaban a que de el paso con Santilli: "Mis hijas me preguntaban 'mamá ¿cuándo se van a casar?".

El primer “sí, quiero” fue en el registro civil de Coronel Díaz y Beruti al mediodía. Ella estaba bellísima con un vestido de Benito Fernández, un diseño muy romántico, con escote drapeado, mangas y ajustado en la cintura, confeccionado gasa bordada con hilos de seda.

Él prefirió un traje clásico y explicó que “Es el que uso para trabajar. La verdad, que lo más importante para mí no era cómo me vestía, sino con quién comparto esto. Encontré mi media naranja y lo puedo compartir con la gente que quiero”, contaba un sonriente Santilli ante la nube de fotógrafos que los esperaban en la puerta.

El detalle curioso fue que la cobertura mediática de su casamiento hizo que otra pareja de famosos que quería casarse en secreto terminó rodeada por una nube de fotógrafos. La de Luli Fernández y Cristian Cúneo Libarona.

Al día siguiente la pareja vivió una emocionante ceremonia religiosa y un fiestón con 250 invitados en los Astilleros de Milberg en Tigre. Santilli debió salir a desmentir el rumor que invitaría a 800 personas."Va a ser una fiesta familiar a la que asistirán amigos y allegados. No va a haber lujos, apenas un asado y verduras grilladas y ganas de disfrutar del momento. Todo lo que gasto lo pago de mi bolsillo, y tengo las facturas para demostrarlo", explicaba en La Nación. "En total, invitamos 250 personas. Es imposible meter 800 personas en Astilleros, porque la capacidad máxima del salón es de 400 y no va a haber carpas ni nada por el estilo".

Sin embargo hubo un imprevisto. Un fuerte temporal azotó toda la zona y la fiesta pensada al aire libre tuvo que reorganizarse en un salón. La lluvia y el viento no opacaron la alegría de los novios. La novia deslumbró con otro diseño de Benito Fernández de encaje, escote profundo y un impresionante tajo que permitía lucir sus perfectas piernas. “Fue muy fácil vestir a una mujer tan joven y bella” aseguraba el diseñador que además era uno de los invitados de la fiesta.

La bendición de los anillos estuvo a cargo del padre Matías que además de sacerdote era primo hermano de Santilli. Durante la ceremonia religiosa  Norma Foglia, mamá de la novia y los hijos de la pareja leyeron distintos párrafos del ritual. Al final de la ceremonia, Diego Santilli hermano del recién casado y luego Mauricio Macri, en ese momento Jefe de Gobierno porteño le dijeron unas palabras a los novios.

La fiesta fue descontracturada, sin mesas preestablecidas por los invitados. Entre los invitados se mezcló moda, farándula y política. Estaba Pancho Dotto, que no paró de sacarse selfis, junto a Fabián Medina Flores, Solange Cubillo, Virginia Elizalde y su marido Coco Fernández. De la televisión se puedo ver a  Martín Seefeld y Mariano Iúdica, con su mujer Romina Propato.

De la política dijeron presente la entonces senadora nacional María Laura Leguizamón, el intendente de Vicente López, Jorge Macri. Del deporte estaba Rodolfo D’Onofrio, en ese momento presidente de River, y Daniel Angelici, presidente de Boca.

Según la crónica que PRONTO le dedicó a la boda, uno de los momentos más divertidos fue el juego de rivalidades que reemplazó al carnaval carioca. Es que la novia es fanática de Boca y el novio de River, por eso repartieron cotillón de esos dos clubes.

Otro detalle llamativo es que no hubo ni torta de boda, ni la clásica tirada del ramo para que lo atrapen las mujeres solteras, ni listas de regalo. Tampoco noche de boda porque los recién casados decidieron, al terminar la fiesta, partir al Hotel Intercontinental pero junto a sus cinco hijos. “Nos quedamos acá porque los chicos tienen que terminar el colegio y nosotros nos tenemos que terminar de mudar. Después de eso iremos todos juntos a Pinamar 15 días y más adelante veremos si nos quedan unos días para nosotros solos”, le contaba Maiorana a Pronto.

Sobre la posibilidad de agrandar la familiaella  fue tajante: “Ya tenemos cinco… ¡basta!” declaró con humor y aclararon que sus hijos se llevaban muy bien “Hoy antes de venir estaban correteando por la casa como locos vistiéndose, excitados por el gran día y yo intentando calmarlos”, contó con humor.

El año pasado, la pareja cumplió una década desde su “Sí quiero”.  Ambos consolidaron una familia ensamblada y viven su amor a pleno. Analía suele compartir en sus redes momentos en los que acompaña a su esposo en su carrera política, mientras que él también la apoya incondicionalmente en sus proyectos personales, mostrando que, parafraseando a Borges, a veces se precisa “cada remordimiento y cada lágrima para que sus manos se encontraran”.