ARCHIVO PRONTO

Marcela Tinayre cumple 75 años: una vida marcada por la fama y la libertad

Marcela Tinayre celebra 75 años. La hija de Mirtha Legrand repaso por la vida de una mujer que jamás negoció vivir según sus reglas

Créditos: Archivo Pronto
Escrito en ESPECTÁCULOS el

 

A Marcela Tinayre, Chiche Gelblung solía decirle que era nuestra "Carolina de Mónaco" y algo de razón tenía. Hija de nuestra reina autóctona, Mirtha Legrand, Marcela también se rebelaba a esa imagen etérea y siempre perfecta que, como Grace Kelly, emanaba su madre. Nació el 31 de octubre de 1950 y desde entonces siempre fue foco de atención aunque ella se encargó de andar su propio camino.

Mirtha Legrand, Daniel Tinayre con Marcela Tinayre

"A los 20 la tuve a Marcela. Si volviera a nacer pasaría más tiempo con mis hijos. Quiero aclarar que y no me siento culpable. Les hemos dado buena calidad de vida, cariño y amor", reconocía Mirtha en una entrevista de 2001. Quizá por eso cuando a Marcela le preguntan por su niñez no habla tanto de su madre sino de la mujer que la cuidaba. "Tengo recuerdos puntuales de mi infancia. Tenía una niñera a la que quería muchísimo que ya murió. Ella empezó a trabajar con mi padre cuando era soltero. Se llamaba María, una gallega de raza que para que comiéramos nos seguía con una cuchara por toda la casa. Trabajó muchos años. Después se jubiló y se fue a vivir a Lomas de Zamora. Yo la iba a visitar todos los domingos. Tomábamos mate. Me acuerdo que cocinaba como los dioses. Fue fundamental en mi vida. Tanto que compartí con ella los hechos más importantes. La decisión de casarme, el primer embarazo, el divorcio. En todos esos momentos con la primera persona que hablé fue con María. También me acuerdo de Elba, la actual ama de llave de mis padres, a quien adoro", confesaba en una entrevista de Teleclic de 1992.

Mirtha y su hija, Marcela

Aunque Mirtha trabajaba mucho también buscaba estar presente. "Tuve la mamá que me tocó" suele repetir Marcela y asegura que nunca sintió que sus padres estuvieran ausentes. Desde chica desarrolló una gran personalidad. Suele contar una anécdota que la pinta de cuerpo entero. Estaba de viaje en México, tuvo una discusión con Mirtha y decidió perderse en una plaza a propósito para que su madre se desespera buscándola. Y lo consiguió.

Marcela y Teté Coustarot

Siempre reconoció que se llevaba mejor con su papá que con su mamá. "Debe ser porque papá y yo tenemos un carácter parecido. Mamá siempre lo dice "los Tinayre juntos son terribles". Y es verdad. Somos insoportables y yo me siento más Tinayre, Hay ciertos temas que con ella no se pueden hablar, pero a medida que crezco nos llevamos mejor" afirmaba.

Marcela, Juana y Mirtha

En una entrevista de 1977 aseguraba que le hubiera gustado ser "enfermera o programadora de computadoras porque siempre me gustaron las matemáticas". Sin embargo después de bachillerato se fue a Francia a estudiar fotografía. Regresó y empezó psicología, pero dejó. Realizó una importante carrera como empresaria. Tuvo una playa de estacionamiento, llamada "Santa Marcelina" donde se la podía ver estacionando los autos y cobrando la estadía. Durante muchos años fue el contacto entre los licenciatarios argentinos con la casa matriz de Francia de una importante firma de moda internacional. 

Una nota a Mirtha Legrand y Marcela Tinayre juntas en la revista Gente del año 1977

Pero el fruto no cae lejos del bosque e incursionó en los medios, no como actriz sino como conductora de programas variados como Utilísima, Las cortesanas y Las rubias. Varias veces ocupó el lugar de su madre en Almorzando con Mirtha Legrand en varias ocasiones y en el 2023 condujo Polémica en el bar. 

La boda de Marcela Tinayre con Viale del Carril. Ella lució un vestido de Bogani

Su primer gran amor fue Ignacio Viale del Carril. Se casaron en 1973, en una boda que marcó la época, y fueron papás de Ignacio "Nacho" Viale y Juana Viale. Se divorciaron en 1987, pero con el paso de los años, su relación se transformó en una "hermosa amistad", que Marcela celebra con mensajes emotivos y fotografías retro de su juventud.

Marcela con Juana y Nacho y dos amigos de sus hijos

A finales de los 90, llegó Marcos Gastaldi. Su historia de amor comenzó en 1997, uniendo dos familias ya formadas (él tenía cuatro hijos y ella dos). Juntos, decidieron sellar ese amor con el nacimiento de su tercer hijo, Rocco, en 2001, cuando Marcela tenía 50 años.  El matrimonio, duró casi 23 años, atravesó infidelidades, problemas legales de Gastaldi y la paternidad extramatrimonial de él. se separaron en 2017 tras superar varias crisis de pareja, aunque en 2019 Gastaldi afirmó que no estaban separados, al año siguiente el empresario falleció tras una dura batalla contra la enfermedad de Parkinson.

El nacimiento de Rocco

 Marcela se sigue definiendo como una mujer transgresora y todavía rebelde. En el 2006 afirmaba "Mi libertad es sagrada y no permito que nadie me la coarte. Vivo sin culpas, todo lo que hago lo disfruto y no me arrepiento de nada. Puedo ir al cine al mediodía y no sentirme mal por no haber llevado a Roca al colegio, y soy rebelde en las cosas que me irritan, por ejemplo, el maltrato. No soporto la violencia y los gritos. Uno puede arreglar las cosas de otra manera, con una sonrisa, y se logra mucho más. No soy para nada prepotente ni soberbia, aunque sé que muchos creen esos de mí. Pensar eso es no conocerme".

A los 75 años, Marcela Tinayre puede reírse a carcajadas por haberse transformado en meme por su frase "voy con la peor de las ondas", mostrarse feliz viajando sola por el mundo, ser la abuela canchera que todos queremos, la madre cómplice que muchos buscamos y la hija mimada con regalos espectaculares que varios envidiamos. Pero sobre todo Marcela Tinayre es ella misma, nada mal para una muchacha que nació con destino de princesa pero prefirió volar con sus propias alas.