En medio del éxito que está teniendo en el teatro -viene de trabajar durante cuatro años en Perdida Mente y ahora protagoniza El secreto, con Gerardo Romano en el Multitabarís- Ana María Picchio se abrió a una entrevista súper íntima con Pronto y habló de todo. En medio de la charla con el periodista Nico Peralta, además, se quebró al tocar un tema que la sensibiliza: la casa de su infancia que derrumbó una máquina.
"Antes, por lo menos donde yo vivía, nadie estaba en mejores condiciones que nosotros y éramos todos clase laburadora", contó Ana María al recordar su infancia en el barrio de Floresta. "Era otro el mundo. Mejor que vos no lo viste. Vos mirá este", remarcó,
-¿Es real que cada tanto volvés a Floresta?
-Sí, vuelvo pero no es igual porque ya no está la casa en la que me crié. Ahora es Avenida Perito Moreno. Pasó una máquina y la rompió toda; rompió todas las casas del barrio. Igual yo voy, ¿eh? Voy porque hay una atmósfera que es la misma.
-¿Te da nostalgia?
-No. No me da nostalgia porque lo viví a pleno todo. No, no, no. Lo que sí quiero es no olvidarme de nada. De lo que me pasó, de lo que vi que les pasó a los demás. No me quiero olvidar, no quiero borrarlo. Quiero tenerlo siempre presente porque me ayuda a actuar. Es parte de mi historia, es mi ADN.
-¿Ahora estás abocada absolutamente a El secreto?
-Sí, a mantener El secreto y no contárselo a nadie.
-¿Sos de guardar secretos?
-Mirá, pelotudeces, cositas chiquitas. Si vos me contás una cosa y me decís: “No lo cuentes”, yo no lo cuento. Pero yo no contaría nunca una cosa importante, no. Yo no la contaría. Pero viste que hay gente que dice: “Yo lo cuento para sacarme algo de encima porque ya no lo soporto”. En mi caso, me lo saco de encima pero no tengo la necesidad de contarlo. Depende de cada persona. Somos todos distintos.
La entrevista completa con Ana María Picchio está en la edición digital de octubre de revista Pronto, se puede descargar y leer de manera haciendo click en este enlace