Una fuerte polémica se desató en redes sociales luego de que Matías Bertolotti, meteorólogo de TN y El Trece calificara de “denigrante” el peregrinar hacia la Basílica de Luján bajo la tormenta del fin de semana. Sus declaraciones generaron críticas que lo llevaron a un furioso decargo en redes. Entre quienes lo criticaron estuvo el periodista, Eduardo Feinmann, quien lo cruzó públicamente por considerar que “ofendió a millones de católicos”.
Todo comenzó el lunes por la mañana, durante el programa TN, cuando Bertolotti analizaba el temporal que afectó varias zonas del país. En medio del repaso, se refirió a los miles de fieles que caminaron hacia Luján en medio del mal clima. “Después llegaron las tormentas, que en algunos lugares fueron fuertes. La verdad que lo de la peregrinación a Luján... fue denigrante lo que hicieron, es terrible”, comentó el meteorólogo.
Luego, agregó con tono crítico: “Cuando no les importa nada con tal de que ‘la fe me va a salvar’. ¿Vieron a la gente caminando con el agua por las rodillas?”. Sus palabras se viralizaron rápidamente en redes sociales y generaron una ola de cuestionamientos, entre ellos el de Feinmann.
El conductor de A24 y Radio Mitre utilizó su cuenta de X (ex Twitter) para responderle con dureza: “Matías Bertolotti es una vergüenza, mal educado”, escribió, y agregó que los dichos del meteorólogo “ofenden a millones de católicos” y resultan “repudiables”.
Ante el aluvión de críticas, Bertolotti decidió aclarar su postura. A través de un extenso comunicado publicado en X, explicó el sentido de sus palabras: “Cuando utilicé la palabra ‘denigrar’ me refería a las autoridades que debían cuidar la peregrinación, nunca a los peregrinos”.
En otros mensajes, reafirmó su punto de vista y justificó su preocupación por las condiciones climáticas: “Vuelvo a decir lo mismo... una creencia no puede estar por encima de una alerta naranja. La caminata nocturna se tenía que suspender por los peligros que implicaba, se inundó, hubo gente con hipotermia y un rayo podría haber generado un desastre”.
Además, defendió su labor profesional y la importancia de la meteorología: “La fe nunca puede estar por encima de tu vida, por más que aparezcan boludos a bardear con el pronóstico, nosotros estudiamos justamente para informar sobre eventos severos”.
En ese sentido, remarcó que “en países serios y responsables se suspende todo” ante un alerta climática, y destacó que “gracias a Dios no hubo muertos, sí muchos atendidos”. Como ejemplo, recordó que “las maratones en la ciudad de Buenos Aires se suspendieron ya desde el viernes”.
Por último, restó importancia a las críticas recibidas: “Igual, los insultos me los paso por los...”, concluyó con su característico estilo directo. Así, el comentario que comenzó como una reflexión sobre seguridad terminó desatando un intenso debate sobre los límites entre la fe, la responsabilidad y la comunicación pública.