A los 34 años, Katia "La Tana" Fenocchio vive el momento que siempre anheló: está en los medios, va de invitada a programas y trabaja con sus redes sociales, además de estar preparando con todo su proyecto musical. Pero para llegar a esta lugar, pasó por todas.
En charla con Nico Peralta para Pronto, la Tana contó en qué familia se crió y todos los trabajos que tuvo hasta llegar a Gran Hermano. "Mi viejo siempre fue volquetero, manejaba camión de volquete y fue fletero. Actualmente no está laburando, pero él es cabezadura y quiere salir a laburar. Yo le dije que en esta situación no puede trabajar. Mi mamá fue ama de casa hasta que se separó, después empezó a laburar en una mueblería, luego de limpieza de casas y ahora está cuidando a gente mayor", arrancó.
Y continuó: "Es cuidadora con cama adentro. La mía es una familia clase laburante. Re laburante, sí. Ya de chiquitita yo también vendía de todo: mi papá me traía cosas que encontraba en el volquete y yo, a los siete años, me ponía un mantel en la calle y me ponía a vender todo. Ya de chiquita era emprendedora".
-¿Cuál fue tu primer laburo, por el que recibiste un sueldo?
-Me acuerdo de que fue cuando laburaba de bailarina en un boliche, que estuve un año y medio trabajando y con mi primer sueldo me compré una tele. Ya vivía sola en ese momento. Pero nunca trabajé en blanco: a mí nunca me gustó trabajar bajo patrón y siempre laburé en negro. Eso fue hasta que entré a GH, que me dijeron: “Bueno, te tenés que hacer monotributista, querida”. Hasta ese momento siempre había sido independiente.
-¿Sí?
-Sí. Siempre fui muy rebelde con esas cosas. Laburé de delivery, atendiendo negocios, fui mesera, bailarina y también fui stripper. Tuve muchas facetas, y hasta laburé de extra en la televisión.
-¿Cuándo y dónde fuiste stripper?
-En un boliche swinger. Me desnudaba completamente porque el boliche era así y se prestaba para eso también. Pero era todo muy hermoso, eran todos shows muy eróticos, muy lindos y profesionales.
-¿Y vendedora de qué?
-Fui vendedora de ropa, también trabajé en una juguetería y cuando era más chica tenía puestos en la calle. Y fui extra en la tele en las series El marginal y En el barro, después estuve en otra serie llamada El hincha e hice algunas publicidades. A todos esos lugares llegué por castings. Una vez que estás en ese circuito y vas tantas veces, te dan un carnet, te hacés socia y te van llamando.
-¿Tenías como faro trabajar en la tele o ibas por la plata?
-Sí, siempre quise estar en la tele. Es más, siempre me lamenté y dije: “¿Por qué mis viejos no me llevaron de chiquita?”. De niña tenía el pelo blanco de lo rubia que era y me gustaba mucho posar para las fotos. Entonces me hubiese gustado ya de antes estar en la tele. Pero no tuve la chance.
La entrevista completa con Katia Fenocchio está en la edición digital de octubre de revista Pronto, se puede descargar y leer de manera haciendo click en este enlace