IMPACTANTE

Se estrenó la serie documental sobre el crimen de Fernando Báez Sosa: hablan por primera vez los rugbiers condenados

Máximo Thomsen, los hermanos Pertossi, Enzo Comelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz contaron cómo viven la condena y el impacto en sus familias.

Escrito en ESPECTÁCULOS el

Este jueves se estrenó la serie documental “50 segundos: el caso Fernando Báez Sosa” en Netflix, donde seis de los ocho rugbiers condenados por el crimen rompieron el silencio. La producción no solo repasa los detalles del ataque en Villa Gesell, sino también el proceso judicial y las reflexiones de los jóvenes desde el penal de Melchor Romero, donde cumplen sus condenas. Sus testimonios, que combinan expresiones de culpa, vergüenza e intentos de auto-reconstrucción, buscan explicar la transformación de un grupo de amigos a las caras más repudiadas del país.

Máximo Thomsen, condenado a prisión perpetua y señalado como uno de los principales responsables, compartió su experiencia en los primeros días de encierro, asegurando que deseaba que el juicio en Dolores se realizara “lo más pronto posible”. Relató que al principio “No quería que me venga a ver nadie porque tenía mucha vergüenza. Mi mamá me decía: ‘Yo sé que vos no hiciste nada’, pero le dije: ‘Mamá, estuve ahí. No quiero que te lleves ninguna sorpresa’" .Thomsen indicó que, desde el inicio, le contó a su madre “todo lo que pasó”, porque si había hecho algo “lo tenía que decir”.

Al reconstruir la noche de la tragedia, aseguró que el grupo había llevado “mucho alcohol de Zárate para no gastar tanto en el lugar” y que desde las 4 de la tarde, se instalaron en la playa del centro a tomar. Sobre el momento del ataque, describió una secuencia confusa y, según su versión, sin planificación: “Sentí dos golpes y uno de los chicos me ayudó a levantarme. Me dejaron en la rampa de la salida de emergencia. Mi conflicto fue con los de seguridad, en ningún momento miré quién estaba peleándose o algo”.

También abordó su vínculo con el rugby, “Pasé por todos los deportes y no me iba adaptando. Cuando opté por el rugby por la admiración que le tengo a mi papá, que jugó mucho tiempo, me fue gustando. Yo no era muy destacado, pero era rápido y metía muchos puntos”, contó.

Ciro Pertossi, también condenado a prisión perpetua, sostuvo que, en el desarrollo del juicio, “Nosotros ya estábamos condenados de antes. Era imposible que de ahí saliéramos con algo a favor”. Hizo referencia al sufrimiento de su padre durante el proceso: “Verlo a mi papá estar tan mal fue muy feo, pero también estoy muy agradecido, porque no le importó quién lo estaba viendo. Se plantó ahí a defenderme”. Pertossi manifestó una toma de conciencia sobre su vida previa: “Esto me sirve para darme cuenta de la buena vida que tenía y no la valoraba”.

Su hermano, Luciano Pertossi, otro de los sentenciados a perpetua, consideró que en el juicio se los juzgó “por otro lado”. Expresó la angustia familiar que generó el hecho: “Era mucha angustia, uno por un acto que pasó en la vida termina con el papá hablando en un juicio por vos. Me hace mal pensar en mi papá. Nunca en mi vida pensé en poner a mi familia en una situación así”. Además, agregó que en la cárcel “uno madura muy rápido” y que “Rezo mucho”.

Enzo Comelli, condenado a prisión perpetua, se mostró directo respecto a sus sentimientos: “Estoy muy arrepentido de todo lo que pasó, 100%. Y me voy a arrepentir siempre. Sin intención de haberlo causado, pero arrepentido, al fin y al cabo”.

Blas Cinalli, con una condena de 15 años de cárcel, se refirió a las acusaciones sobre la violencia y el entorno familiar: “Dicen que es de la casa la violencia, pero ella -su mamá- nunca me inculcó la violencia a mí. En ese momento me daba mucha impotencia”.

Finalmente, Ayrton Viollaz, quien recibió 15 años de prisión y fue el único que dio su testimonio sin aparecer frente a cámara, resumió su recuerdo del crimen de Fernando Báez Sosa: “Era de madrugada y estábamos borrachos. Ninguno tenía en la cabeza lo que había pasado”. A pesar del encierro, manifestó tener esperanza en el futuro: “Tengo esperanza, sé que en algún momento voy a tener que continuar con mi vida afuera de esto y espero que sea de la mejor manera”.