En medio de la crisis económica que viene arrastrando por su gestión en San Lorenzo, Marcelo Tinelli recibió un golpe durísimo: sus hijos expusieron en los medios una interna familiar que hasta el momento, nadie conocía. A esto se sumó el hecho de que sus ex mujeres, con las que él siempre había dicho tener una gran relación, se metieron en la pelea tirándose por la cabeza cuestiones de un pasado no resuelto.
El caos fue total, los detractores de Marcelo aprovecharon para salir a castigarlo y él se hundió en la angustia y la desesperación. De todos los males, el peor para él era el hecho de ver a su familia dividida y por eso decidió dejar todo de lado para concentrarse en acomodar las cosas.
Al parecer, todo ese esfuerzo empieza a dar frutos. El conductor logró conversar con su hija Juana y buscaron limar asperezas hasta que finalmente, pudieron volver a compartir momentos juntos. El jueves por la noche cenó con ella en su casa y también con su hijo Francisco, de quien se dijo que estuvo distanciado por mucho tiempo. El Tirri los acompañó y aportó su buena onda para que las cosas se dieran de la mejor manera.
Pero el camino es largo: todavía no pudo conseguir que Juana charle con su hermana Candelaria, con quien todavía no han cruzado palabra. Los que conocen a la familia creen que ese reencuentro costará mucho más de lo que el propio Marcelo piensa pero aún así, él está dispuesto a darlo todo para volver a verlos unidos.