Chechu Bonelli recordó sus épocas de modelo y empezó a desfilar por los programas de streaming. Admitió que ya sanó lo que le generó la separación de Darío Cvitanich, y está hablando. En sus descargos, no se salva nadie.
Acusó al exfutbolista de infiel y también de la parte más dolorosa, cuando admitió que se encerraba en el baño a llorar, para que no la vean sus hijas. Quien recogió el guante fue la actual de Darío, Ivana Figueiras, que la liquidó con un fuerte mensaje.
Pero Bonelli sigue hablando, y esta vez contó que ella tiene una excelente relación con la mamá de Cvitanich, pero parece que no puede seguir hablando con ella ni mucho menos verla. “¿Qué vínculo tenías con tu exsuegra?”, le preguntaron en La Casa del Streaming, y respondió: “Ay, no, la amo con toda mi alma”.
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“¿Y ahora seguís teniendo relación con ella?”, le consultaron. Con la voz quebrada, contestó:
“Me invitaron a no tenerlo más, a retirarme de ahí, pero hasta hace poco seguía viajando y amo, o sea, para mí la sensación de hogar es esa, es ir a visitarla y aparte es una genia”.
Sobre los encuentros con su exsuegra, que vive en Baradero, recordó: “¿Qué querés comer? Yo te preparo, acostate, dormí. Y yo decía, ay, sí, qué lindo, quiero esto. Y ahora la sensación de familia para mí se me rompió. Me he largado a llorar, es una de las cosas que más sufrí de la separación, el tener que cortar con eso. Porque la amo con toda mi alma”.
“Ella tiene todos hijos varones, entonces es como que yo era una hija también para ella. Todo lo que aprendí de la maternidad lo aprendí con ella”, cerró Chechu.