A los 78 años, el ex presidente de River Plate, Alfredo D’Onofrio, atraviesa un gran momento personal junto a Zulemita Menem, con quien ya lleva cinco años de relación. Aunque suele ser muy reservado con su vida privada, esta vez se animó a contar cómo nació el vínculo con la hija del recordado expresidente Carlos Menem… y lo hizo con el humor y la elegancia que lo caracterizan.
“Sí, cinco años con Zulemita”, confirmó de entrada y enseguida reveló que la historia empezó de una manera completamente inesperada: “No, como la presidencia de River, no lo imaginé jamás. Fue un accidente, realmente. Un accidente, no por accidente sino un accidente lindo”.
Todo comenzó un 25 de mayo, aniversario de River. “Venía de jugar al golf un sábado y no pensaba pasar por River. Iba a ir más tarde a saludar. Pero me llaman y me dicen: ‘Tenés que venir porque vamos a inaugurar un mural de River sobre Figueroa Alcorta, enfrente del club’. Yo siempre entraba por Udaondo y nunca lo había visto cuando lo estaban pintando”, le contó a Leo Montero en una entrevista para Infobae
Lo que no sabía D’Onofrio era que ese mural estaba relacionado con Zulemita. “Llego y estaba todo cerrado, mucha gente, un parlante, micrófono... Le hablo a la gente y me dicen: ‘Esto es de Zulemita’. Entonces, agradezco a Zulemita que nos permitió hacer el mural. Yo no la había visto a ella.”
El destino hizo lo suyo cuando se encontraron cara a cara. “La había cruzado alguna vez, pero nada más. De lejos. Ahí en esas palabras le agradezco y cuando termino, me acerco a saludarla. Cuando hablé en público dije: ‘Este mural lo vamos a tener para toda la vida’. Y cuando entro a saludarla, Zulemita me dice: ‘Tenemos un primer problema. A mí el gerente general me dijo que era por tres meses el mural y vos dijiste que es para toda la vida esto’. Así que con estas bromas y estas cosas, así arrancamos”, contó entre risas.
Con el paso del tiempo, la relación se consolidó y hoy D’Onofrio no escatima en elogios hacia su pareja. “Es una persona que admiro mucho porque tiene una gran personalidad, es una madraza infernal, una hija ejemplar con su madre, una mujer que siente adoración por su padre... Ella ha peleado y luchado por la reivindicación de su padre durante todo este tiempo”, destacó con admiración.
Y agregó, con ternura: “Tiene carácter, tiene personalidad, trabaja, le va muy bien con su empresa y trabaja todo el día. Es una mujer inteligente, dulce, tiene muchas cualidades. Es una gran mujer. Admiro su capacidad y te digo que es una hija bárbara con su madre y una madre increíble con sus hijos.”
Consultado por la diferencia de edad —él tiene 78 y Zulemita 54—, D’Onofrio lo toma con humor: “No, no fue problema. Ella me dice: ‘Vos tenés que ir de rodillas a Luján. ¡Mirá la mujer que tenés!’. Y le digo: ‘Sí, pero ¿sabés qué pasa? Vos tenés una Ferrari de colección. Esta es la gran ventaja’”, contó divertido.
Y entre risas siguió con la metáfora: “¿Sabés qué pasa? Vos hasta ahora por ahí tuviste Citroën y ahora tenés una Ferrari de colección”, dice entre carcajadas, demostrando que la complicidad y el humor son parte esencial del vínculo.
Sobre lo que enamoró a Zulemita, D’Onofrio prefirió ser prudente: “No voy a hablar de lo que me dice a mí sino de lo que dice públicamente. Ella me respeta y admira mucho mi inteligencia y mi capacidad. A mí como hombre, como persona. Tiene una gran admiración. Y la verdad que tenemos una buena relación, convivimos muy bien la vida”.
Aunque no comparten la misma casa, el vínculo se mantiene sólido. “Ella vive en su casa con sus hijos y yo vivo solo en casa. Es un noviazgo eterno. Me llevo fenómeno con los hijos, con su madre, que es una mujer increíble, con principios y una actitud extraordinaria. Pero en esta convivencia de estar como estamos, después llega un momento en que cada uno en su lugar hace que todo sea más lindo y más llevadero.”