El conductor Mariano Peluffo pasó por "Vuelta y Media" en Urbana Play 104.3 para hablar de sus trabajos como conductor y productor, y también para reflexionar sobre los medios y su vida privada.
En ese contexto, Mariano bajo la consigna de opinar sobre los programas que condujo, cuando le nombraron Gran Hermano, se le iluminaron los ojos y lanzó sin rodeos: "Lo mejor que me pasó en la vida", y explicó el motivo: "Fue un antes y un después. Dos años de Gran Hermano fue como haber hecho 40 años de tele. Empezó el programa y nadie sabía quién era, y cuando terminó el segundo ciclo no podía poner un pie en la calle".
"Todo eso en la televisión te cuesta mucho, más que nada en ese momento que no había redes. Fue fuerte la popularidad, pero también buenísima. Me sirvió para ganar mucho terreno en poco tiempo", continúo.
Peluffo recordó que el éxito en su vida llegó a sus 30 años, y que fue el gran puntapié de su carrera. Además confesó su clave para realizar su trabajo: "Todo lo que pienso, lo proceso como productor, no como conductor. Conducir es un accidente para laburar menos y ganar más".
Sobre esto le consultaron cuales son sus "claves" para conducir un reality show, Mariano contestó: "Lo fundamental es entender que el que está del otro lado tiene que comprar lo que vos estás vendiendo", y agregó: "Después, yo siempre pienso que estoy del otro lado, que no me quiero aburrir. Y también pienso que están mis hijas, así no me voy al pasto".
"Las últimas ediciones lo vi de rebote, ya que mis hijas se engancharon y de fondo escuchaba lo que comentaban. No estoy para hacer otro Gran Hermano, fue una etapa buenísima, pero ya terminó. Tampoco me da nostalgia, al contrario, lo veo con alegría, me gusta como lo hace Del Moro", afirmó.