A meses de convertirse en mamá por primera vez, Oriana Sabatini fue sorprendida con un emotivo baby shower organizado por su hermana, Tiziana Sabatini, y un grupo cercano de amigas. La celebración tuvo lugar antes de su regreso a Italia, país en el que la cantante y su pareja, el futbolista Paulo Dybala, recibirán a su primera hija. Aunque la cita estuvo colmada de amor y detalles especiales, hubo una gran ausente: Catherine Fulop, quien no pudo asistir por encontrarse de viaje.
El festejo estuvo cuidadosamente ambientado con la temática de Harry Potter, la saga de la que Oriana es una fanática declarada. Desde los colores hasta los objetos decorativos, cada detalle remitía al universo mágico creado por J.K. Rowling. En las imágenes del evento, se puede ver una mesa larga vestida con manteles blancos, vajilla fina, copas de cristal y servilletas rojas atadas con anillos dorados. Las velas encendidas, las luces cálidas y las pequeñas decoraciones inspiradas en las snitches doradas completaron un ambiente íntimo y encantador.
El techo, cubierto con globos dorados y bordó suspendidos con cintas, daba el marco festivo perfecto para una tarde inolvidable. En el ventanal del comedor, un detalle muy comentado: la frase "The Chamber of Secrets has been opened" ("La Cámara de los Secretos ha sido abierta"), escrita con marcador, sumó un guiño divertido al universo potterhead y a la idea de que un nuevo "secreto", la llegada de su hija, está por revelarse.
La mesa dulce también siguió la misma línea temática. Destacó una torta en tonos bordó y dorado con la palabra "baby" escrita en letras doradas. Cupcakes y cookies personalizados con los escudos de Hogwarts y los colores de Gryffindor completaron el banquete, mientras los platos salados incluyeron una selección de panificados y dips.
Uno de los momentos más tiernos del encuentro se reflejó en otra de las postales del día: Oriana luciendo su pancita intervenida con dibujos coloridos realizados por sus seres queridos. Corazones, flores, un arcoíris, una carita sonriente y la frase "¿Vamos a Banana?" fueron algunos de los trazos que decoraron su abdomen, en una mezcla de humor, ternura y complicidad. La cantante se mostró relajada y feliz, disfrutando de cada gesto de cariño antes de emprender su regreso a Europa.
Este baby shower significó una despedida simbólica y cargada de emoción para Oriana, quien en pocos meses dará la bienvenida a su hija junto a Dybala en Italia. Entre velas, dulces, globos y referencias mágicas, la familia Sabatini volvió a mostrar su unión y calidez, en un encuentro donde la protagonista fue, sin dudas, la futura mamá.