A pocas semanas del estreno oficial de El divorcio del año, la nueva comedia dirigida por José María Muscari, el elenco completo se reunió este lunes 1 de diciembre en Puny para un junket de prensa que combinó notas, fotos exclusivas y el primer acercamiento del proyecto a los medios. La obra, escrita por Mariela Asensio y basada en un libro en el que ambos trabajaron codo a codo, llegará al Multiteatro el próximo 2 de enero con la promesa de convertirse en uno de los títulos fuertes de la temporada porteña.
Durante la jornada, Fabián Vena, Guillermina Valdés, Juan Palomino, Rochi Igarzábal y Ernestina Pais posaron para una producción fotográfica y participaron de entrevistas mano a mano. Entre cámaras, luces y un clima distendido, quedó en claro la química del elenco y la expectativa por compartir con el público una propuesta que se mete de lleno en los enredos afectivos contemporáneos.
En Puro Show, Ernestina Pais, una de las protagonistas, habló del equipo y destacó la potencia del elenco con una frase que marcó el espíritu del junket: "Tenemos un elencazo", adelantó.
"La señora Guillermina Valdés que hace de mi representada, soy su letrada. Está el ‘marido’ de Guille, Fabián Vena, un actorazo. Juan Palomino y Rochi Igarzábal", contó sobre el papel de algunos de los actores. Su comentario dejó entrever no solo la dinámica interna entre los personajes, sino también el tono de la obra, que juega con tensiones, vínculos y situaciones que bordean el absurdo con una mirada crítica.
Te podría interesar
Por su parte, Guillermina Valdés profundizó en los temas que abordará la trama: "La obra habla de la cáscara, lo que armamos para pertenecer y lo que hay detrás de eso, lo que no se dice y se deja atrás. Es muy fuerte".
Con esa definición, dejó claro que El divorcio del año no se limita al humor y la comedia de enredos, sino que también pone en escena la vulnerabilidad, las tensiones silenciosas y las contradicciones que conviven detrás de toda apariencia.
Las imágenes tomadas en Puny muestran al elenco distendido, posando en diferentes espacios y transmitiendo la energía del proyecto. Entre miradas cómplices, estilismos sobrios y la estética característica de Muscari, el junket funcionó como una primera carta de presentación para una obra que promete conversación, impacto y mucha identificación.
Con el estreno a la vuelta de la esquina, El divorcio del año ya generó expectativa. Y si el clima del junket sirve de anticipo, el público se encontrará con una propuesta intensa, actual y atravesada por la mirada filosa del director.